Capitulo 24❤️

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"No puedo alejarme de ti" ...

Narradora:

Después de la pelea, Karol intentó evitar a Ruggero. Caminaba por pasillos distintos, se sentaba en lugares alejados en clase y hasta buscaba excusas para no coincidir. Ruggero hacía lo mismo, con esa frialdad calculada que escondían lo mucho que en realidad le dolía.

Pero el destino no siempre respeta los planes.

Esa mañana, el profesor de mercadotecnia  anunció:

—El nuevo proyecto final será en parejas. Y yo mismo las asignaré.

Karol

Estaba nerviosa por lo  que acaba de anunciar el profesor tenía miedo, trage saliva. Mire a Pedro , esperando que me tocara con él. Pero entonces escuche el nombre que menos quería oír.

—Karol Sevilla y Ruggero Pasquarelli.

El aire se me fue de golpe. Ruggero también se tensó, su mandíbula se contrajo, pero no dijo nada.

—¿Algún problema? —preguntó el profesor, viendo las caras de ambos.
—Ninguno —contestamos a la vez, casi en automático, aunque sus miradas decían lo contrario.

-

La primera reunión para trabajar fue un desastre. Sentados frente a frente en la biblioteca, los dos hablabamos lo mínimo. Cada sugerencia se convertía en una discusión.

—Tu idea es demasiado simple —dijo Ruggero, alzando una ceja.

—Y la tuya demasiado pretenciosa —replique sin pensarlo.

—Al menos yo trato de innovar.

—Al menos yo trato de que tenga sentido.

El silencio que siguió estaba cargado de electricidad. Ninguno cedía, ninguno quería admitir que, en el fondo, el problema no era el proyecto, sino lo que ardía entre nosotros.

Ruggero

Seguimos intentando trabajar  en el proyecto, En un momento, Karol estiró la mano para tomar un libro, justo cuando yo hacía lo mismo. Nuestros dedos se rozaron. Fue apenas un segundo, pero bastó para que ambos nos quedaran quietos, como si el mundo entero hubiera dejado de girar. Mi piel ardía cuando la tocaba, recuerdos de abrazos juntos, las tardes de café, yo tomando su mano, invadan mi mente.

Ella retiró la mano de inmediato, con el corazón latiendo desbocado.

—No empieces —murmuró, casi como una súplica.

—¿Empezar qué? — la mire fijamente, con esa intensidad que la desarmaba—. Si eres tú la que me vuelve loco con solo estar cerca.—confesé

Karol respiró hondo, intentando recomponerse.

—No confundas las cosas, Ruggero. Estamos aquí solo por obligación.

Pero sus ojos decían otra cosa. Y los mios también.

Esa noche, mientras cada uno caminaba de regreso a casa, pensaban lo mismo: el destino podía obligarlos a trabajar juntos, pero era su corazón quien los obligaba a enfrentarse a lo que tanto negaban.

Karol

Al día siguiente...
La tarde en la biblioteca se extendió más de lo esperado. Entre discusiones y silencios incómodos,  Ruggero y yo habíamos avanzado poco en el proyecto. El ambiente estaba cargado de una tensión que ninguno quería nombrar, pero que nos envolvía en cada palabra, cada mirada.

—Siempre tienes que llevarme la contraria —bufe , cerrando el libro con fuerza.

—Y tú siempre tienes que tener la última palabra —replicó Ruggero, inclinándose hacia ella.

"Volver a Amar "  (Terminada) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora