El ambiente en la oficina del presidente Saitou seguía tenso. Ai estaba claramente afectada por la noticia, con su mirada fija en el suelo, intentando procesar lo que acababan de decirle. Miyako, en cambio, se mantuvo más serena, enfocada en obtener información útil.
—Puedo preguntar —dijo Miyako, volviendo su atención a la rubia —¿cómo conoces a Kaminari?
Melissa sintió un pequeño nudo en la garganta antes de responder, eligiendo cuidadosamente sus palabras.
—Oh, bueno... nos conocimos en una exposición sobre tecnología —respondió —Un tiempo después, por casualidad fui transferida a la misma escuela que él y bueno, nos convertimos en compañeros de clase y...simplemente nos caímos bien.
Fue una explicación vaga, pero convincente, excepto para Ai, ella, siendo una experta en las mentiras, supo que nada de eso era verdad, pero prefirió no decir nada. La habitación tuvo un pequeño momento en silencio hasta que Ichigo retomó la palabra.
—¿Cómo dijiste que te llamás? —preguntó, como si intentara conectar su nombre con algún recuerdo.
Melissa tardó un instante antes de responder.
—Oh, sí, lo siento, con todo lo que está pasando olvidé presentarme. Me llamo Melissa Shield.
—Un gusto Melissa —dijo Miyako —lamento que nos hayamos conocido de esta manera
—Si... yo...digo lo mismo
El ambiente permaneció tenso por un largo rato, nadie dijo nada, apenas y se dirigían la mirada debido a la pequeña incomodidad hasta que el sonido de la puerta rompió el silencio. Era uno de los guardias, el cuál le entregó una USB a Ichigo.
—Listo, ya tenemos las grabaciones de seguridad.
Miyako reaccionó al instante, caminando hacia la computadora. Ai se quedó quieta, sin decir nada, su mirada perdida en un punto fijo, Melissa sintió una punzada en el pecho. Justo cuando había encontrado a alguien que podría ayudarle, desapareció.
Miyako conectó la USB a la computadora, abrió el archivo y las grabaciones del estacionamiento comenzaron a reproducirse en la pantalla.
—¿A qué hora fue la última vez que se vio a Kaminari?
Ai tardó en responder.
—Después de la hora de salida. Siempre se queda un poco más...solo por si acaso...eso me ha dicho
Se veía preocupada, y Melissa lo notó. Miyako la miró con suavidad y tomó su mano suavemente. Había notado que ella y el rubio habían formado un interesante vínculo emocional.
—Ai, tranquila. Lo encontraremos. Estoy segura de que estará bien.
El vídeo comenzó a reproducirse en el monitor. Melissa sintió un escalofrío mientras veía a Denki en la pantalla, caminando por el estacionamiento. Observaron cómo llegaba a su auto, subía, intentaba encenderlo sin éxito, salía para revisar el motor. Entonces, una figura encapuchada apareció por detrás.
El golpe fue seco, brutal. Denki cayó al suelo sin oportunidad de reaccionar. La figura se inclinó, lo agarró y, sin perder tiempo, lo arrastró fuera de la vista de la cámara. Miyako se cubrió la boca, su rostro reflejaba puro horror. Ai retrocedió un paso, sus ojos muy abiertos.
—¡No! ¡Eso no puede ser!
Melissa apretó los puños, su mandíbula estaba tensa, sintiendo el enojo hervir en su interior. Ichigo se puso rígido. Por unos segundos, nadie dijo nada.
–∆–
Denki abrió los ojos, estaba en su habitación, la de casa de sus padres. La luz entraba por la ventana, el ventilador giraba lento en el techo. Se quedó acostado unos segundos, sin pensar en nada. No sabía qué día era, tenía la sensación de haber soñado algo, pero no lograba recordarlo como claridad. Solo había fragmentos sueltos y borrosos.
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⚡𝙱𝙻𝙰𝙲𝙺𝙾𝚄𝚃⚡
FanfictionAi Hoshino, una Idol que se convirtió en madre a los 16 años, lleva una doble vida como artista en el mundo del entretenimiento japonés y como madre. Sus hijos le han dado una gran felicidad a su vida, pero ella aún siente que no es capaz de expresa...
