Nobuo sabía perfectamente que tenía un problema.
Había firmado un contrato editorial para publicar el primer volumen de Sword Art Online —su coartada perfecta para justificar el dinero del sistema—, y aunque la editora Machida le aseguró que lo contactarían en 48 horas para confirmar la fecha oficial de lanzamiento, eso significaba dos días completos en los que debía mantener el contrato lejos de miradas curiosas.
Especialmente lejos de Manami.
Porque si Manami veía ese documento, leería, preguntaría, sospecharía... y Nobuo no tenía la más mínima intención de contar que su repentino éxito literario se debía a un sistema que lo trataba como protagonista de un extraño isekai mezclado con harem accidental.
Por eso lo guardó en la parte más profunda de su mochila, dentro de un sobre dentro de otro sobre, envuelto en una carpeta, sellado con cinta, y finalmente metido bajo varios cuadernos viejos.
Inexpugnable.
O al menos eso creía.
La mañana del desastre
Era sábado.
Nobuo se despertó tranquilo, seguro de que tenía todo bajo control.
El contrato estaba bien guardado. Manami estaba ocupada con sus cosas.
Todo iba perfecto.
Hasta que entró a la cocina.
Manami estaba allí, con el delantal puesto, preparando té.
Y sobre la mesa...
Un sobre.
Un sobre muy reconocible.
Un sobre que él sabía que no debería estar ahí.
Nobuo sintió que su alma abandonaba su cuerpo a una velocidad récord.
—Buenos días, hermano —saludó Manami con una sonrisa tranquila.
Too tranquila.
Peligrosamente tranquila.
—E-estás... ¿haciendo té? —intentó.
—Sí. Y también limpié un poco tu habitación. —Su tono era casual... pero sus ojos no.
Nobuo murió un poco por dentro.
—M-Manami... yo... uh... mi habitación... no hacía falta que...
Ella tomó el sobre, lo levantó y lo agitó ligeramente.
—Encontré esto debajo de tu cama.
¿Debajo de su cama?
Pero él no lo había puesto ahí.
¡Él lo había dejado en la mochila!
Eso solo significaba una cosa:
El sistema.
Él apretó los dientes.
Típico.
Muy típico.
¿Accidente? ¿O trampa del sistema?
Manami lo miró directamente, sin rastro de duda ni culpa.
—¿Quieres explicarme qué es esto?
Nobuo se quedó inmóvil.
El sobre tenía claramente impresa la dirección de la editorial.
Y adentro estaba el contrato.
Era imposible hablar sin meter la pata.
Y era imposible decirle la verdad.
"¿Fue un accidente?"
Eso era lo que él intentaba responderse mentalmente.
Pero conocía demasiado bien al sistema para ser ingenuo.
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HAREM SYSTEM
Fanfictiondespués de morir.desperté en el cuerpo de un adolescente y ahora mi nombre es nobuo yamada y tengo un sistema el cual me obliga a tener un harem. ¡pero yo no quiero eso! Pero este sistema me obliga a hacerlo o ¡hara desaparecer mi cosa! sigue la...
