Feng Chengyu rio en voz baja: “¿No? ¿Quieres mirarte en el espejo?”
En la pared del pasillo había un pequeño espejo redondo decorativo. Solo tenían que caminar unos pasos para ver reflejados en él la noche y el rubor que teñía sus rostros.
Qin Bao entendió que el otro realmente lo estaba provocando. Bajó las manos: “¡Y qué si es así! ¿No puedo ponerse caliente la cara después de tomar alcohol?”
Gritó así, pero el corazón le latía a mil por hora.
Cada latido resonaba en su pecho y en sus oídos. No esperaba que una simple conversación lo hiciera perder el control de esa manera. Incluso sentía que el otro estaba coqueteando con él.
Seguro estoy borracho.
Porque Feng Chengyu continuó: “¿Por qué no dejaste de mirarme antes?”
El Alfa preguntó esto con total seriedad, sin un átono de ligereza, como si solo hubiera hecho una pregunta cotidiana.
Qin Bao se quedó sin palabras: “Yo no te estaba mirando todo el tiempo.”
No esperaba que lo descubrieran. ¿Sería que su mirada era demasiado obvia? Rápidamente reaccionó y contraatacó: “Bah, si no me estabas mirando, ¿cómo sabes que yo te miraba a ti?”
“En efecto, te estaba mirando”, admitió Feng Chengyu sin rodeos. Con un dedo, le rozó suavemente la mejilla. “Ya eres mayor de edad.”
Qin Bao: “...”
¿No es esto una obviedad?
Los dedos de Feng Chengyu estaban fríos.
Era una persona que no transmitía nada de calidez.
El alcohol subió a la cabeza de Qin Bao, y su cuerpo, entre ese frío contacto, sintió un calor abrasador. Antes de que el otro retirara la mano, Qin Bao la agarró con fuerza. Era la mano que había anhelado durante tres años, tan esbelta y poderosa como en sus fantasías.
“No me toques”, escuchó decirse a sí mismo con solemnidad. “Los Alfa y Omega no deben tener contacto físico sin consentimiento.”
Solo estuvieron así un momento, cuando el viejo señor Qin envió a alguien a buscarlo para que fuera a cortar el pastel.
El pastel de tres pisos y las velas ya estaban listos, solo faltaba que el cumpleañero llegara para que todos cantaran y él pidiera un deseo. Así se completaría oficialmente su ceremonia de mayoría de edad.
Al regresar al salón del banquete, pasaron por un pasillo estrecho y oscuro.
El sirviente caminó rápido y pronto desapareció de su vista.
Solo quedaron los dos, caminando lado a lado. El eco de sus pasos resonaba en el pasillo.
De repente, en la penumbra, no quedó claro quién se detuvo primero.
El aliento era ardiente, imposible distinguir si era de Qin Bao o de Feng Chengyu. Se entrelazó por un instante, y al siguiente, sus labios se unieron sin espacio entre ellos.
En ese instante, chispas estallaron.
Las feromonas se esparcieron, densas e indisolubles; las glándulas se agitaron, esperando el pinchazo de los colmillos.
El sonido de la respiración agitada llenó el aire. Una lengua se coló en la boca del otro, tiñendo ese pequeño mundo de ambigüedad y pasión.
Qin Bao fue empujado contra la pared y dejó escapar un gemido ahogado, que Feng Chengyu silenció de inmediato.
ESTÁS LEYENDO
Ast3r0id
RomanceXu Tangzhou ha perdido la memoria. Sueña con un Alfa que no conoce. Un día vio al Alfa de su sueño en la televisión, y resultó que la otra persona era una superestrella llamada Ling Che. No tardó en debutar y su agente le dijo que necesitaba a algui...
