En un sentido estricto, sí, esa fue realmente la última vez que se vieron.
En ese momento, Ling Che acababa de debutar. Además del álbum experimental «Tears on the phone», estaba preparando su primer álbum oficial, «Planeta». Xu Tangzhou estaba en el último año de preparatoria, había dejado poco a poco las pasarelas para concentrarse en los exámenes de ingreso a la universidad. Uno en la capital, el otro en Qinan; ya de por sí se veían poco.
Aunque siempre que podían se las arreglaban para encontrarse, para Ling Che nunca era suficiente. Como las glándulas de Xu Tangzhou todavía no habían segregado fluido glandular y no podía marcarlo ni poseerlo por completo, dejarlo solo en Qinan lo torturaba.
La única solución era que Xu Tangzhou se viniera a estudiar a la capital.
Por eso, durante las vacaciones mensuales de ese último año, Ling Che fue especialmente estricto con él.
Solo quedaba un mes más de encierro total antes del junio más importante de sus vidas.
Ling Che no quería que Xu Tangzhou se distrajera. Su única exigencia era: menos llamadas y a estudiar como loco.
Si se pudiera prever el futuro, si Ling Che hubiera sabido que esa despedida serían cuatro años, jamás lo habría dejado subir al coche.
De hecho, después de recibir la llamada de ruptura, fue a buscarlo... y solo encontró a un alfa desconocido, lo que terminó confirmando, sin querer, todo lo que le habían dicho por teléfono.
Ese verano fue gris para Ling Che.
Su omega había crecido... pero ya no le pertenecía.
Nada destruye más el orgullo de un alfa arrogante que eso. Por eso su segundo álbum explotó con veinte canciones, casi todas oscuras, decadentes, con un rock ligero y melancólico que aparecía frente a los fans con una imagen sombría.
El mundo entero ignoraba que estaba destrozado por una ruptura.
"Sí", respondió Ling Che. "Esa fue la última vez que nos vimos."
El corazón de Xu Tangzhou se partió en mil pedazos.
Pensar en cómo se habría sentido ese Ling Che que lo quería tanto, que era tan bueno con él, al recibir esa cobarde y cruel llamada de ruptura... ni siquiera podía imaginarlo.
Aunque no lo recordara, esa emoción tan fuerte le desgarraba el pecho.
"Soy un desgraciado", soltó Xu Tangzhou de repente.
Sus ojos eran tan claros, tan sinceros, que cuando los movía parecía transmitir todo el arrepentimiento del mundo. Como si quisiera consolar al Ling Che herido de entonces, se insultó sin piedad: "Jugué con tus sentimientos, te arruiné la juventud... me merezco que me cuelguen y me den una paliza."
Ling Che: "Me parece una buena idea."
Xu Tangzhou, sin importarle nada, hundió la cara en su hombro: "Tú no te atreverías."
Ling Che también tenía su orgullo: "...Suéltame."
Xu Tangzhou: "No." Hizo una pausa y añadió: "Lo siento."
A diferencia de la vez que lo pillaron mintiendo y confesó todo de golpe, esta disculpa tardía era para el Ling Che de entonces y para el de ahora.
Estando en la habitación llena de sus recuerdos, Xu Tangzhou por fin sintió de verdad cuánto había perdido y lo inmensamente tolerante que había sido Ling Che con él.
Pasó un buen rato antes de que escuchara la voz de Ling Che.
"¿No decías que lo habías olvidado todo?", dijo con frialdad. "Pero hacerte el terco no se te olvidó, ¿eh?"
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Ast3r0id
Roman d'amourXu Tangzhou ha perdido la memoria. Sueña con un Alfa que no conoce. Un día vio al Alfa de su sueño en la televisión, y resultó que la otra persona era una superestrella llamada Ling Che. No tardó en debutar y su agente le dijo que necesitaba a algui...
