Camino con un ardor desconocido todo el tiempo, la lluvia empapa mi cabello y por un momento dejo atrás esos pensamientos; provocan dolor y una tristeza inexplicable que me habita. Miro hacia arriba y me pierdo en un lienzo sin vida, tonos grises cubriéndome, y cuando decido que ya es momento de abrir los ojos, percibo las miradas de la multitud a mi alrededor. Me doy cuenta que han pasado los años, y ahora ya no llueve, pero los recuerdos vienen a mi cuando veo caer las hojas de otoño. Sin embargo diciembre llega siempre y con el, el vacío que dejó tú partida.
-JaneT
