~45.

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El silencio que dejó Rafe no se fue con el ruido del motor.
Se quedó pegado al aire, espeso, incómodo. Como humo que no termina de disiparse.

Me senté otra vez en el borde del porche porque las piernas me temblaban y no iba a darles el gusto de verme caer. La cerveza estaba tibia, amarga, pero la bebí igual. Necesitaba algo que me anclara al presente.

—No va a parar —dijo Pope al final, rompiendo el mutismo—. Rafe no es de los que aceptan un “no”.
—Ya lo sé —respondí.

JJ se apoyó en la baranda, cruzándose de brazos. No me miraba directamente, pero tampoco se alejaba. Eso, viniendo de él, ya era algo.

—Si vuelve —dijo—, no va a ser con palabras.
—Nunca lo es —murmuró Sarah.

Kiara me observaba con los labios apretados, como si estuviera luchando consigo misma.

—¿Por qué no nos dijiste nada antes? —preguntó, sin veneno esta vez, solo cansancio—. Lo de Marruecos. Lo de la herida. Lo de… todo.

Tragué saliva.

—Porque pensé que si lo decía en voz alta… iba a hacerlo real. Y porque una parte de mí estaba convencida de que me lo merecía.

Eso sí dolió decirlo.

John B negó con la cabeza.
—Nadie se merece eso, Ela.

—Lo sé ahora —respondí—. Antes no.

Cleo se acercó un poco más, apoyándose en la columna del porche.

—Groff sigue en el radar —dijo—. No es coincidencia que Rafe esté tan alterado. Algo se está moviendo.
Mi estómago se cerró.

—¿Qué tipo de algo?
—Del tipo que acaba mal si no nos adelantamos.
JJ chasqueó la lengua.

—Genial. Trauma emocional, ex psicópata con complejo de dios y ahora Groff otra vez. ¿Algo más para completar la semana?

—Sí —dije, levantando la mirada—. Yo.
Todos me miraron.

—No voy a desaparecer otra vez —continué—. No voy a elegir el camino fácil solo porque sea el único que conozco. Si esto se va a la mierda… quiero estar del lado correcto.
JJ me sostuvo la mirada por primera vez desde que llegué.

—El lado correcto no es cómodo —dijo.
—Nunca lo fue.

Silencio. Pero distinto. Menos afilado.
Kiara suspiró y se sentó a mi lado.

—No confío en Rafe —dijo—. Y todavía estoy muy cabreada contigo. Pero… —me miró— no quiero que termines muerta.

—Aprecio la sinceridad —respondí, esbozando una sonrisa cansada.

JJ se pasó una mano por el pelo, frustrado.
—Esto no borra lo que pasó.

—No espero que lo haga.
—Ni que volvamos a ser como antes.
—Eso ya se rompió —admití—. Pero quizás podamos ser otra cosa.

Me observó un segundo más. Luego asintió apenas.
—Tregua —dijo—. No perdón. Tregua.

—Me sirve.

A lo lejos, un trueno retumbó sobre el mar. El cielo se estaba cerrando, pesado, cargado de tormenta.
Sarah fue la primera en levantarse.

—Si Groff está moviendo fichas, tenemos que hacerlo nosotros también.

—¿Qué propones? —preguntó Pope.
Ella me miró.

—Que dejemos de fingir que Rafe es el único monstruo en esta historia.

Sentí un escalofrío recorrerme la espalda.
Porque tenía razón.
Rafe era fuego. Visible. Destructivo.
Pero Groff… Groff era veneno lento.
Y yo había estado demasiado cerca de ambos.
Apreté la botella entre los dedos.

—Esta vez —dije—, no voy a mirar para otro lado.
El viento se levantó con fuerza, apagando la fogata de golpe.

Y en la oscuridad repentina, entendí algo con una claridad brutal:
El pasado no iba a soltarme tan fácil.
Pero por primera vez…
Yo tampoco pensaba huir.

~
Holaaa.

Después de muchísimo tiempo vuelvo a escribir y a hacer lo que me gusta, lo siento por haberos dejado a algunos con la intriga desde hace mucho tiempo, os juro que no lo vuelvo a hacer bbys.

Att:Autora

Obsesion~(rafe Cameron)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora