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ᴀʙʀɪʟ 2 ᴢᴏɴᴀ ᴅᴇ ᴄᴀᴍᴘɪɴɢ 08;06 ᴘ.ᴍ
—No hay de que preocuparse -le dijo el perro tratando de calmarlo- Desde el comienzo vinimos aquí para encontrarnos con alguien.
—¿Qué?
Y casi como si Doggy los hubiera invocado de detrás de un árbol salieron varias figuras de estatura mediana, para sorpresa de Rogers no se trataba ni nada más ni nada menos que su mayor enemiga en toda la ciudad.
—¡Doggy! -la coneja saltó hacia los brazos de su novio emocionada- Pensé que nunca llegarías, ¡estaba tan preocupada!
—¡¿Por qué me trajiste con esta bola de pelos?! -se quejó el humano haciendo una pataleta- Las cosas no pudieron haber estado peor...
Los demás ignoraron su rabieta por completo, Rogers aprovechó para ver quienes iban con Bunny, otro conejo de su misma altura, llevaba una capucha blanca que se quitó al ver que eran personas de fiar, el humano pudo observar que tenía un ojo azul claro y otro verde.
—Mira eso Georgie -le susurró al menor mientras señalaba indiscretamente al desconocido- Es un lindo conejo con homofobia en los ojos.
—¿Qué? -Georgie se volteó a verlo confundido-.
—No sabes cuánto alivio me da verte a salvo.. -la coneja empezó a mirarlo por todos lados para asegurarse que no tuviera ninguna herida, luego miró a quienes lo acompañaban- ¿Por qué no me sorprende que hayas venido con el humano?
—No podía dejarlo a su suerte, además está con un niño -replicó el perro negando con la cabeza-.
—¡¿Pensabas dejarme en esa casa tirado?! -le reclamó Rogers al escuchar lo que le decía la otra-.
—Claro que no..
—Vamos, te mostraré como hemos distribuido todo -Bunny tomó al perro del brazo y lo alejó del humano con mirada maldadosa- Somos muy pocos, pero hemos recibido a un par de sobrevivientes..
Pero Rogers no se iba a quedar atrás, así que tomando todavía a Georgie de la mano siguió a los otros dos. Bunny le estaba contando al canino como en el camino habían encontrado a una hurón y su hijo, y al verlos sin ninguna herida les dejaron acompañarlos. Se habían instalado en las cabañas en parejas, y pronto les asignarían unas a ellos.
—Doggy, ¿cómo sabías que ella iba a estar aquí? -empezó a preguntar el detective-.