Extra 4

3 0 0
                                        

Termino de limpiar la barra, pero mi atención vuelve a ella cada pocos segundos. Está mirando el café, pero sé que no está pensando en el café. Puedo verlo en la forma en que sus cejas se fruncen apenas, en cómo su mirada parece perderse en algo que no está aquí.

Y entonces, sin quererlo, los recuerdos me golpean también.

Recuerdo cuando le enviaba esas notas.

Recuerdo pasar horas pensando qué escribir, borrando palabras, volviendo a intentarlo, intentando sonar más valiente de lo que realmente era. Recuerdo esconderlas donde sabía que las encontraría... fingiendo que era casualidad cuando en realidad calculaba cada detalle.

Recuerdo cómo esperaba verla reaccionar sin admitir que lo hacía.

A veces me quedaba observando desde lejos, intentando parecer distraído mientras ella leía. Había días en que sonreía apenas, otros en que simplemente guardaba la nota en su bolsillo. Nunca supe qué significaban esas reacciones... pero para mí siempre fueron suficientes.

En ese entonces creía que el amor era eso. Gestos pequeños. Secretos compartidos sin palabras. Ilusiones construidas con miradas robadas entre pasillos.

Ahora sé que el amor también es saber cuándo dejar ir.

Miro el reloj nuevamente. Faltan diez minutos para terminar mi turno, pero siento que cada segundo pesa más que el anterior. No porque quiera que el tiempo pase rápido... sino porque tengo miedo de lo que pase cuando realmente tenga que sentarme frente a ella sin la excusa del trabajo.

-Okey chico maravilla, ya puedes retirarte.- me dice Ciara.

-Pero aún me quedan unos minutos.

-Está bien, no te preocupes, el señor jefe no se enterará.- me da unas palmadas en el hombro.

-Gracias, ciara, nos vemos mañana.

-Adios, niño, no te olvides de terminar tu ensayo!

-Adiooos!, es para el martes, aun tengo tiempo.

Voy a la parte trasera y me cambio a mi ropa normal y dejo la de trabajo en el casillero. Me tomo mi tiempo para recoger y ordenar mi pertenencias. Cuando ya tengo todo listo salgo y voy directo donde Violet.

-Ya terminé.

Violet levanta la mirada. Sus ojos recorren mi rostro como si estuviera comparando al chico que fui con el hombre que tiene enfrente ahora.

-Lo noté -dice suavemente.

Se hace un pequeño silencio. No incómodo. Solo... cargado.

-¿Quieres salir a caminar? -pregunto.

Ella baja la vista hacia su café casi vacío. Sus dedos recorren el borde del vaso lentamente. Puedo ver cómo piensa la respuesta... como si estuviera evaluando algo mucho más grande que una simple caminata.

Por un segundo temo escuchar un "no" otra vez.

Pero entonces asiente.

-Sí... me gustaría.

Y algo dentro de mi pecho se acomoda en un lugar donde no sabía que seguía existiendo espacio.

Tomamos nuestras cosas y caminamos hacia la salida. Cuando abro la puerta, el aire frío de la tarde nos envuelve. Violet sale primero y, por un momento, la observo avanzar unos pasos delante de mí.

Tal como lo hizo hace años... alejándose.

Pero esta vez, cuando se gira para asegurarse de que la estoy siguiendo, sonríe.

Y espero, quizás por primera vez sin miedo, que esta vez no sea una despedida.

Fin.


*******

Wow, han pasado años desde que comencé esta historia, nunca terminé de publciar los capitulos que tenía, hasta ahora. Estuvieron años aqui en mis borradores.

Habia perdido mi pasion por la escritura y la lectura, pero ahora he retomado la lectura y automaticamente volvieron mis ganas de seguir escribiendo

La chica con tatuajesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora