Capítulo 9: Sorpresas. Parte I.

6 0 0
                                        


Eliana

El tono de la alarma penetra mis oídos, por lo que, poco a poco abro mis ojos. Veo mi teléfono, y veo varios mensajes de Génesis, el grupo de mis amigas, también el de trabajo y recuerdo que hoy estoy libre. 

Sólo tomo fuerzas para ir a bañarme, dejó todo mi uniforme en la cama y voy al baño. El sol alumbra la sala cuando paso y la veo de lejos. Escucho el televisor de mi madre a lo lejos, diciéndome que está aquí aún. 

Al abrir el baño, noto un poco mis ojeras y la cara de cansancio. Tomo una ducha profunda, lavándome el cabello, afeitándome completamente y haciendo mi rutina de skincare. 

A los minutos salgo, y veo a mi mamá haciendo el desayuno en la sala. Me acerco en la toalla puesta y otra en el cabello. 

—Buenos días mamá—digo en el tono más suave que tengo. 

—El desayuno está casi listo—dice en tono suave pero sero al mismo tiempo. Y sin mirarme. 

—Gracias—digo y toco su hombro. Ella me mira y hace una mueca pequeña. —Me terminaré de vestir. 

—Tú padre me llamó—dice justo cuando estoy entrando a mi cuarto. 

—¿Y qué te dijo?—grito para que me escuche. Al no escuchar una respuesta, apresuro mi vestimenta con una pijamada hogareña y salgo de nuevo a la sala-cocina. —¿Te llamó?

—Sí, tu papito—dice sarcástica y suelta una risita. —Pregunta por ti, diciéndome que no le respondes los mensajes, ni las llamadas, que por eso tuvo que llamarme. 

Mi cara es de fastidio. 

—Sabes que tienes que responderle—dice mi madre, entregándome un plato de comida mientras me siento. 

—Sólo quiere que lo haga para que le mande dinero—respondo tosca y con obviedad. —Además, ¿cuántas veces no lo llamaste para que viniera a verme y no contesto?

—Sí, pero eso pasó hace años—dice y me mira, abrazándome por los hombros. —Debes dejar eso atrás—dice y yo la miro. 

—Mamá, lo de anoche...

—Eliana, no quiero hablar de eso, no ahora—responde con suavidad. —Disfruta tu desayuno, y descansa. 

—Mamá, es que no quiero perderte—respondo con sinceridad, y me volteo para abrazarla. 

—Y no lo harás—responde y soba mi espalda. —Estoy muy, pero muy enojada—dice y suelto una risita. —Pero siempre hemos sido tú y yo. 

Solo asiento y ella se sienta al frente mío, a comer. Por más que sus palabras intentan calmarme, no dejo de sentirme tan mal por nuestra pelea de anoche. En los minutos desayunamos, y un tono de llamada particular, inunda todo el departamento. 

—¡Ay! ¡Debo ir a contestar! ¡Debe ser alguno de tus tíos!—habla tan rápido, que a penas entiendo lo que me dice y se va por el pasillo. Recojo ambos platos y los lavo. También lo que uso mi madre para cocinar. 

Camino a mi cuarto y mi señora madre está en su habitación encerrada. Voy a la mía, tomo mi teléfono y veo todos los mensajes pendientes, le pido disculpas a Génesis por no llamarla anoche y omito la pelea con mi madre. 

Justo estoy por responderle al grupo de mis amigas, y me entra una llamada de un número que no conozco, dudo en contestar pero lo hago, ya que no parece spam. 

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Mar 15 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

LOVE BEGINS OVERHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora