Cerca de la muerte. Otra vez

46 5 2
                                        

SEGUÍAMOS buscando a JJ por todas las calles y escondites posibles pero no había ni rastro del rubio.
A la mañana siguiente tampoco teníamos noticias de él pero no nos habíamos rendido.
John B y Kiara intentaban resolver el paradero de su amigo mientras que yo seguía a Sarah debido a su comportamiento tan extraño.
¿Sarah? ¿Todo bien? -pregunté tocando con suavidad la puerta del baño donde se había metido-
Un momento -pidió ella unos segundos antes de abrir la puerta. Tenía una expresión en su cara entre preocupada y asustada-
¿Estás bien? -añadí acomodando a mi hija sobre mi brazo. La rubia asintió con la cabeza pero guiada por la curiosidad miré por encima de su hombro encontrándome una prueba de embarazo sobre el lavabo- ya entiendo… ¿Quieres decirme el resultado o prefieres que llame a John B?
Positivo -respondió ella dejándome pasar- ¿te has hecho más de uno? Solo para sentirte más segura
Sí, los dos han dado el mismo resultado -asintió Sarah apoyándose en el marco de la puerta-
Y estamos felices por ello, ¿no?  -pregunté con una pequeña sonrisa- sé que es complicado teniendo en cuenta nuestro…peculiar modo de vivir. Pero John B te quiere, y todos nosotros te ayudaremos en lo que necesites
Gracias, Gracie -susurró ella al borde de las lágrimas. La abracé con delicadeza y Clarisse apoyó su pequeña mano en su hombro como si entendiera la situación-
¿Estáis bien, chicas? -apareció Kiara haciéndonos reír. Sarah le enseñó la prueba haciendo que nuestra amiga se quedara estupefacta y pocos instantes después se uniera al abrazo lanzando un grito de emoción. Espera… padre, familia. Ya sé donde estaba mi marido-
Oh, Dios mío… nos tenemos que ir. Ya sé donde está J -pedí tirando de sus manos para llevarla fuera de la tienda encontrándonos con Topper y John B hablando. Eso no solía terminar bien. Después de una breve y en absoluto amigable despedida, nos dirigimos a Goat Island-

BUENO, ¿dices que JJ cree que Chandler Groff, el heredero de Goat Island, es su verdadero padre? -preguntó John B hacia mi dirección mientras quitaba el nudo de la lancha-
Sé que suena una locura y entiendo que no os lo creáis. Yo tampoco sé que pensar sobre eso pero seguro que JJ hubiera ido ahí en busca de respuestas -expliqué sentándome con delicadeza dejando que la menor jugara con un peluche de ballena que John B había “comprado”-
¿Por qué lo mantuvieron en secreto tantos años? -preguntó él arrancando el vehículo-
Se guardan secretos por muchos motivos -respondió Kiara llevándose una mala mirada por parte de Sarah-
Bueno, es el último sitio que miramos, así que tú decides -aceptó John B. Unas horas más tarde, el sol ya se había escondido y nosotros ya estábamos más cerca de nuestro destino-
¿Qué es eso? -preguntó Kiara llamando nuestra atención- apaga el motor
Es JJ -aseguré tras observar a las personas que estaban en el barco desconocido- y Groff
Son los tíos de Charleston que cogieron el pergamino -añadió Kiara-
Y el buceador que nos atacó a JJ y a mí -murmuré preocupada-
¿Qué quieren de él? -preguntó John B-
No creo que lo quieran a él -negué con la cabeza abrazando a la menor contra mi pecho. Comenzamos a intentar crear un plan rápido para sacarlo de aquel lugar-
Esperad, chicos -pidió Sarah tomando dos botellas de alcohol deteniendo la discusión entre John B y Kiara- tenemos esto y gasolina en la parte de atrás
Busquemos unos trapos -pidió John B aceptando la idea. Preparamos todo tan rápido como pudimos y John B lanzó la bomba improvisada cayendo en nuestra lancha-
Vale, no, nunca más -negué con la cabeza empujando con suavidad a John B a un lado y entregándole a Clarisse. Usé el tirachinas de JJ para tener un mejor impulso y lo lancé acertando esta vez. Poco después, nos acercamos al barco y John B se metió para buscar a su amigo mientras nosotras nos quedamos en el bote preparados para recogerlos. Los chicos saltaron al agua desde el techo del vehículo y nadaron con rapidez hacia nosotras quedando a salvo finalmente-
¿Te has vuelto loco? -me quejé dándole un pequeño golpe en el hombro al rubio. Él abrazó mi cintura y me dio un profundo y lento beso- te odio
Yo también te quiero, Gracie -se burló para luego tomar a su hija en brazos y darle un suave beso en la frente- le quedaría bien una corona azul a esta princesita. Que casualidad que tengo un pergamino que nos lleva directamente a ella
Sin duda, estás loco -aseguré soltando una pequeña risa para luego abrazarlo con fuerza. ¿Alguna vez nos saldrá algo bien sin estar a punto de morir en el intento?-


 𝐖𝐈𝐅𝐄 | 𝓙𝓙 𝓜𝓪𝔂𝓫𝓪𝓷𝓴 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora