TRAS habernos puesto las prendas de ropa que Cleo había robado de un tendedero, pudimos pasar desapercibidos entre la multitud hasta llegar al muelle.
Vaya pedazo de muelle. Debe ser aquí, ¿no? -preguntó Kiara a mi lado-
Sí, iba en el barco de Hollis. Buscad uno pijo -le dio la razón JJ mientras miraba a su alrededor-
Debe estar aquí. Es el único muelle que hay -confirmó John B-
No veo barcos pijos pero ese es el de Terrance -señaló Cleo- el de la derecha
¿Seguro? -preguntó Pope haciendo que ella le mire ofendida-
Me crié en ese barco. Lo conozco bien -afirmó la morena-
Si está aquí, también los corsarios -apuntó Pope-
Y el resto de psicópatas -añadí acariciando con delicadeza a un gato que se nos había acercado-
Parece que no hay nadie -dijo Pope tras señalar las evidencias del barco deshabitado-
Asaltemos el fuerte, a ver qué encontramos -pidió el rubio mientras le mostraba a su hija como acariciar al animal sin asustarlo-
Tienes razón. Pero, sin ofender, no eres la persona más indicada para hacerlo. Podrían reconocer tu cara, J -negué con la cabeza observando a Clarisse pasar su pequeña mano por el pelaje del gato-
Voy yo -pidió Sarah llevándose todas nuestras miradas incrédulas- ¿qué? Estoy bien. Puedo hacer cosas. No me han visto la cara. Voy yo. Puedo hacerlo
Mueve el culo, John B -le pedí dándole un suave empujón para que siguiera a la rubia-
Está bien. Vigilad. Vamos a asaltar el fuerte -accedió él mientras se marchaba-
Vosotros dos arriba y nosotros abajo -informó Cleo retirándose a su lugar. Dejé una última caricia al gato antes de levantarme y seguir a JJ-
Cielo, no podemos llevarnos el gato -le dije a la menor al ver una expresión triste al separarnos del animal-
Cuando volvamos a casa adoptaremos a todos los animales que quieras -replicó su padre cargándola entre sus brazos. Solté una risita mientras abrazaba su cintura con un brazo y nos colocábamos en nuestros puestos-
¿Sabes qué me contó Kie? -pregunté sin apartar la mirada del barco en el que se habían metido John B y Sarah-
Sorpréndeme, Gracie -contestó el rubio con diversión-
Se supone que la corona azul puede conceder un deseo -expliqué ganándome toda su atención. Solté una carcajada ante su cara incrédula- vamos, J, pongámonos en el caso de que sea cierto. ¿Qué pedirías?
Salvar Poguelandia -respondió él tras unos segundos después-
Eso es muy bonito, cariño -murmuré con una pequeña sonrisa-
¿Qué pedirías tú? -preguntó él con curiosidad-
Es muy obvio, JJ. Pasar el resto de mis días a tu lado -respondí dejando un beso en su mejilla antes de mirar al frente de nuevo–
¿Ves a ese tío de ahí? Es uno de los corsarios que me secuestraron en el barco -señaló JJ bajando la voz-
Avisa a los demás. Podría acercarse al barco -le pedí con preocupación tomando a la menor entre mis brazos para que JJ pudiera dar la señal- ¿por qué suena esa música? No nos van a escuchar
¿Adónde vas, Grace? -preguntó JJ tomando con delicadeza mi muñeca-
A mí no me conoce, J. Tranquilo, no pasará nada -respondí dejando un beso en la mejilla de mi hija para luego volver a dársela. Dejé un casto beso en sus labios y me fui en dirección al hombre. Lamentablemente, no estaba de humor para charlas porque me dejó claro que usaría su pistola si le molestaba. El rubio apareció rápidamente para salvarle la vida a John B evitando que se llevara un disparo y acto seguido corrimos al vehículo robado de Cleo para salir de aquel lugar-
COMO se apague un motor más, le prendo fuego yo misma -se quejó Cleo mientras intentaba arreglar el vehículo tras haberse estropeado unos metros después-
¿Necesitas ayuda? -le ofrecí con una pequeña sonrisa tranquilizadora-
Creo que tienes un asunto más importante -respondió ella ante el llanto de Clarisse. Tomé a la menor entre mis brazos intentando que se calmara pero ella seguía llorando-
Ya está, cielo. No llores más. No pasa nada -susurré besando con delicadeza su frente-
Creo que le da igual -intervino el rubio soltando una risita-
Vale, experto, te toca a ti -respondí con falsa molestia entregándole a la menor. JJ empezó a balancearla entre sus brazos y a hacer muecas y sonidos extraños consiguiendo la risa de su hija-
¿Cómo lo haces? -me quejé soltando un suspiro-
Es una técnica secreta, Gracie -respondió él sacándome la lengua. Muy maduro-
¡Si este cacharro no arranca, juro que lo empujo sola! -continuó maldiciendo Cleo-
Eso quiero verlo -susurró JJ inclinándose a Clarisse como si estuvieran apostando-
No es justo, yo tuve a este monstruito nueve meses en mi barriga y te quiere más a ti -confesé con un tono divertido-
Es muy lista. Como su madre -respondió él con una sonrisa coqueta- nadie nos ha enseñado cómo ser padres, Gracie. Lo estamos haciendo lo mejor que podemos
A veces me da miedo que os pase algo, J. Sois mi única familia -le recordé con tristeza-
No nos iremos a ningún lado, cariño. Yo os protegeré -afirmó dejando un suave beso en mi frente- además, si quieres añadir más miembros a la familia, no me opongo…
¿Perdona? -pregunté incrédula soltando una risita con las mejillas sonrojadas-
Oye, yo solo digo que si estás insinuando que quieres otro, estoy dispuesto a sacrificarme -explicó JJ con diversión apoyando a una Clarisse dormida sobre su pecho-
¡No estaba insinuando eso! -solté un chillido agudo avergonzada-
No sé, Gracie. Ha sonado bastante convincente -continuó él dejando una caricia en mi brazo para ponerme aún más nerviosa-
¿Podemos centrarnos? -pidió Pope interrumpiendo nuestra conversación-
Ha empezado ella -señaló JJ para luego esquivar mi golpe e ir hacia el vehículo junto al resto. Idiota. Lo amo-
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𝐖𝐈𝐅𝐄 | 𝓙𝓙 𝓜𝓪𝔂𝓫𝓪𝓷𝓴
FanfictionSe conocen, cometen algunas locuras y el destino quiere que se vuelvan a encontrar
