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•Casi•

Lean la nota del final porfa.

El silencio no era incómodo.
Era pesado.

De esos que se sienten en el pecho, como si alguien hubiera dejado caer algo invisible sobre todos.

Mariana fue el primero en romperlo.

.–¿Cómo que no pueden volver?-.rió, pero sin gracia—. No, no, no... a ver, espérense tantito. Esa no es una respuesta válida.

Nadie contestó.

Roier seguía de pie, con la mirada baja, no quería ver a Mariana, no ahora.
Luzu no lo miraba a él... miraba la mesa.

.-No pueden volver... -.repitió Mariana, ahora más lento— ...o no quisieron seguir intentando.

El aire se tensó.

.-No es eso-.La voz de Luzu salió más seca de lo que esperaba—. No es tan simple.

.-Ah, bueno, perdón ingeniero, ilumíname entonces-. Mariana alzó la voz con tono sarcástico que te dan ganas de matarlo.

Luzu levantó la mirada. Y por primera vez desde que Mariana había llegado... se veía cansado.

No físicamente.

Cansado de verdad, agotado como si recordar lo agotara.

.-Tu sabes mejor que nadie cómo funcionan los portales-.dijo, apoyando ambas manos sobre la mesa—. Sabes que no es abrir y ya. Necesitan estar vinculados en ambos lados... sincronizados.

Mariana frunció el ceño.

.- Lo se, ¿Y?

.-Y el nuestro se cerró antes de que pudiéramos hacer ese vínculo.

Silencio.

.-Intentamos recrearlo-.continuó Luzu—. Hicimos otra máquina. Ajustamos cálculos, energía, materiales... todo.

Roier soltó una risa baja. Vacía.

.-Lo tuvimos-.murmuró.

Mariana lo miró.

.-¿Cómo?

Roier levantó la vista, y había algo en sus ojos que Mariana no había visto nunca.

.-Lo tuvimos muchas veces-.dijo—. Estuvimos... tan cerca, tanto que dolía.

Nadie se movió.

.- Pero siempre fallaba algo-. añadió Luzu—. Lo peor es que nunca sabíamos que, si un número, una conexión, una maldita variable que no cuadraba.

.-Y lo volvíamos a intentar-.dijo Roier—. Otra vez. Y otra. Y otra. Demasiadas veces.

.-Hasta que dejó de tener sentido para nosotros-.terminó Luzu.

Siguió un silencio, pesado, demasiado largo, donde todos evitaban hasta respirar por miedo a que alguien explotara.

Mariana tragó saliva.

.-Entonces sí pueden volver.

Ambos lo miraron.

.-Solo se rindieron.

El golpe fue limpio y les dio justo a Luzu y Roier

.-No tienes idea de lo que estás diciendo-. respondió Luzu, ahora sí molesto.

.-Tengo toda la idea-. replicó Mariana, levantándose—. Me acaban de decir que estuvieron a nada de lograrlo y decidieron dejarlo.

.-¡Nos rompimos intentándolo!-explotó Luzu—. ¿Eso quieres escuchar?

¿Omega?/Guapoduo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora