CAPITULO 14

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Narra Hana:

—. Así que te produzco curiosidad por qué soy rara y te dije que no que poco aguante tiene tu ego si un solo no te trajo hasta aquí .—

Él suelta una carcajada, una de verdad, de esas que le iluminan la cara y le quitan de encima años de cinismo profesional. Se inclina hacia mí, invadiendo ese espacio personal que tanto ha intentado proteger con su arrogancia, y me mira con una mezcla de diversión.

—. De verdad... es increíble. Intentas hacerte la chica mala, la que tiene todo bajo control y me pone en mi lugar con dardos verbales, pero no te queda. No te queda en absoluto siendo así de tonta, rara y... mal que me pese admitirlo, tierna .— dice mientras sacude su cabeza y ríe .—

—. Me llamaste tonta ? .—

—. Eres 'tonta' porque sigues aquí perdiendo el tiempo con un tipo como yo en lugar de estar en un lugar normal.—

—. Y como es un tipo como tú Yuji ? .— dije volteando a verlo .—

—. Podría decirte mil mentiras o mil verdades de que es un tipo como yo.—

—. Solo quiero escuchar la verdad como es un tipo como tú ? .—

—. Cómo es un tipo como yo? Es un tipo que vive de lo que los demás quieren que sea. Un tipo que se despierta sabiendo exactamente qué máscara ponerse para que alguien se sienta especial por un par de horas. Alguien que conoce todos los hoteles de lujo de la ciudad, Alguien que cobra por ser el acompañante perfecto, pero que ha olvidado cómo se siente ser simplemente... un acompañante. Un tipo que, cuando encuentra a alguien como tú, no sabe si acercarse o salir corriendo porque no sabe cómo tratar a alguien que no le pide nada.—

—. No creo nada de lo que acaba de decir, por qué siento que solo quieres espantar con todo eso, como si fuera una máscara .—

Se inclina hacia ti, esta vez apoyando la barbilla en su mano, mirándote con una curiosidad mucho más limpia, sin tantas capas.

—. Es un truco viejo. O soy el chico arrogante y perfecto, o soy el mártir incomprendido. — dice en tono sarcástico .—

—. Ja, ja, ja .— dije rodando mis ojos .—

—. Que pasa ? No te gusta ninguna personalidad .—

—. Como criminóloga podría decirte que tantas personalidades son trastornos y deberías ver un psiquiatra .—

Sato - san suelta una risa y yuji con el.

Después de cenar se despiden de Sato - san quien te pide regreses pronto y salen del lugar. Al salir, el aire frío de la noche de Tokio te golpea la cara, contrastando con el calor del sake y el vapor del Zousui que aún sientes en la piel. El callejón está oscuro, iluminado solo por el neón parpadeante de una máquina de café. Al intentar caminar sientes como te tambaleas un poco el sake debe haberte hecho efecto.

—. He cuidado ! .— dice
sosteniéndote .— casi te caes que te pasa .—

—. Sinceramente... no sé qué pasó. Es que... yo jamás tomo una gota de alcohol. Esta es, literalmente, la primera vez .—

—. Eres tonta ! Pensé que te referías a que no tomabas mucho no a que eras abstemia, ese sake es puro fuego, tiene un grado de alcohol altísimo!.—

—. No me siento tan tonta tranquilo seguro que llego bien a mi casa solo es por que nunca había tomado y asi .—

El no me suelta el brazo, dejando que me apoye en él mientras caminan lentamente hacia la luz de la avenida principal. Su paso se vuelve pausado, adaptándose al tuyo, asegurándose de que cada paso que das sea firme.

—. Sabes que pensándolo bien vete tú a casa tranquilo, yo no quiero irme a un, la noche es joven y Tokio es gigante es la primera vez que estoy aquí y quiero aprovechar mi noche .—



Narra Yuji:

Ella se suelta de mi agarre e intenta caminar casi callendo. Me estiro a agarrarla nuevamente.

—. Tranquilo yo puedo todo está bien mira todas esas luces todo Tokio está esperando por mí ! .—

Suelto una carcajada y la sostengo fuerte de brazo.

—. Pero si apenas puedes mantenerte en línea recta! Escúchame, 'aventurera', Tokio es enorme, sí, pero también es muy fácil perderse cuando el mundo te da vueltas a 150 kilómetros por hora. No puedes irte así a explorar Shibuya como si fueras un personaje de anime.—

—. Es mi primera vez en Japón deja que me divierta chico ..—

—. está bien. Pero no te voy a dejar sola para que termines dormida en una máquina de bebidas o intentando entablar una conversación profunda con un oficial de policía en un koban.—

Ella se ataca de risa como si hubiera sido el mejor chiste. Me quedé viendo al rededor y después regresé mi mirada a ella.

—. Solo quiero ver Tokio no seas exagerado .—

—. Así  que quieres ver Tokio. Conozco un lugar cerca de aquí, una azotea que no es turística, donde puedes ver todo el mar de luces de la ciudad sin que nadie te empuje. Te prometo que desde ahí arriba Tokio se ve mucho mejor cuando tienes un poco de sake en la cabeza... y yo me aseguraré de que no intentes volar..—

—. Está bien iré contigo a donde me pidas .—

Después de caminar un rato con ella llegamos al fin al edificio. El lugar es una azotea escondida en lo alto de un edificio estrecho, de esos que parecen apretujados entre los gigantes de acero de Shibuya. Para llegar, tuvimos  que subir por una escalera de metal que crujía a cada paso.

Frente a ustedes se despliega el océano de luces de la ciudad: un hormiguero de neones rojos, blancos y azules que parpadean hasta el horizonte. El viento frío de la altura te golpea la cara, ayudándote a despejar un poco la bruma del sake.

La llevo hasta el filo de la barandilla y me coloco justo detrás de ella dejando espacio pero manteniéndome lo suficientemente cerca para cuidarla.

—. Ahí lo tienes. El cruce de Shibuya parece una caja de juguetes desde aquí arriba, ¿verdad?.—

—. Wow es la segunda cosa más bonita que he visto de Japón desde que llegué .—

—. Pff que puede ser más bonito que esto chica rara .—

—-. Tú Yuji ... la primera cosa más bonita que he visto eres tú .—

Me quedé algo pasmado estaba acostumbrado a que me digan mil cosas pero jamás en estaba situación y de esta manera.

—. Te dije que no te emociones esto no es una película de amor .—

IKISAKIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora