Narra Yuji:
Por ahí de las 5:30 am el frío comenzó a disminuir. Hana y yo no podíamos dormir nada.
— Quiero ir al baño — dijo ella tiritando a un.
— Yo también — contesté con cansancio.
— Y si vamos los dos — sugirió.
— No voy a quedarme afuera solo — contesté frunciendo el ceño.
— Pues yo tampoco entramos los dos te volteas y me volteo —
— Bien ...— me levanté de la cama con cuidado como si el piso fuera a tragarme.
Ayude a que Hana se levantara dándole la mano y caminamos así hasta el baño.
Entramos rápido y cerramos la puerta.
— Quien primero — pregunté.
— Yo — contestó Hana.
— Y por qué tú yo también tengo muchas ganas y tardaré menos—
— Es que ya no aguanto más — dijo ella dando pequeños saltitos —
Rodé los ojos y me crucé de brazos.
— Pero yo me levanté primero de la cama —
— Yuji por favor —
Solté un suspiro y me di la vuelta.
— apúrate —
— Podrías taparte los oídos y hacerle la,la,la fuerte mientras hago del
baño —
Me gire a verla con una cara de confusión y cansancio.
— Ya te volvió loca el fantasma no ? —
— Por fi ! — daba a un saltos y apretaba sus manos rogando.
— Es que no podré hacer agusto si sé que me escuchas te prometo hacer lo mismo —
— Hana no eres una niña pequeña solo vas a hacer del baño yo también lo haré no es nada del otro mundo.
— Ya no aguanto por favor solo hazlo — suplicó una vez más.
— Aggh! No sé por qué acabó haciendo estas estupideces — me gire y puse los dedos en mis oídos tapándolos.
— Canta por favor — dijo ella.
— La,la, la, la — repetí sin parar en tono fuerte para que se apurara ya que yo estaba que no aguantaba más también.
Después de unos minutos sentí como tocaban mi hombro. Destapé mis oídos.
— ¿ Ya puedo voltear ?— pregunte cansado —
— Si ya puedes hacer del baño — contestó mientras se acercaba lavando sus manos.
Ella tomó el lugar donde estaba yo y tapó sus oídos y comenzó a cantar lo mismo.
Rodé los ojos y negué con la cabeza. Me puse hacer mis necesidades. Lave mis
manos sin decirle y luego la toque ligeramente se destapó los oídos y se dio la vuelta.
— Listo ? — volteó.
Sacudí mis manos haciendo que le cayera el agua.
— Ups no me he lavado las manos —
Hana puso cara de asco y abrió el lavabo para lavarse.
Me reí.
— Es mentira ya me había lavado las manos —
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IKISAKI
RomansaDos vidas totalmente diferentes se encuentran para cambiar uno la vida del otro.
