cap.18

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Pov. Lena .
El sol de la mañana se colaba por los ventanales de mi sala, pero no lograba disipar el frío que se me había instalado en los huesos. Sam seguía sentada en el sofá, abrazada a sí misma, con la mirada perdida. Las niñas estaban arriba, bajo la vigilancia de seguridad que había reforzado al amanecer, las camaras y los huardias afuera, ajenas a que el suelo bajo nuestros pies se estaba resquebrajando.

El timbre sonó. Mis músculos se tensaron. Alex había llamado y dicho que vendría con ella, No se porque ella estaría aquí pero negarme ya era innecesario con todo lo que sucedía.

Cuando abrí la puerta, me encontré con Kara. No venía con la máscara de la cantante radiante que los medios adoraban; traía el rostro tenso, la mandíbula apretada y una mirada que destilaba una frustración contenida, como si estuviera conteniendo un grito.

-Buenos dias -fue lo primero que soltó, pero no a mi en general, paso por mi lado ignorándome por completo para buscar a alguien con la mirada-. ¿Lori está bien? Todo bien con ella ?.

Me crucé de brazos, sintiendo cómo el viejo rencor intentaba aflorar ante su tono exigente, a pesar de que el motivo de su ansiedad era el mismo que el mío.

-Está durmiendo, Kara. Está a salvo, por ahora. ¿A qué viene tanta prisa? -mi tono fue cortante, instintivamente hostil tras años de distancia.

Ella soltó un suspiro cargado de fastidio y pasó por mi lado sin esperar invitación, deteniéndose al ver a Sam.
-Hola, Sam. Perdona la intromisión -dijo, intentando bajar las revoluciones, aunque la molestia seguía vibrando en cada uno de sus movimientos-. Alex me llamó anoche. Me contó lo de Edge.

-¿Y ya está? -pregunté, cerrando la puerta con fuerza cuando Alex entró -. ¿Vienes aquí a hacerte la preocupada cuando ni siquiera sabías lo que estaba pasando en esta casa hasta hace unas horas?

Kara se giró hacia mí, y vi la molestia real en sus ojos. No era tristeza, era una rabia compartida por lo absurdo de nuestra situación.

-No empieces, Lena. No estoy de humor para tus juicios, y mucho menos para discutir , Sé que no confías en mí, y honestamente, no tengo energía para convencerte de lo contrario porque yo confio mucho menos en ti . Pero estamos hablando de Lori. Estamos hablando de Rubí. ¿Crees que me iba a quedar de brazos cruzados sabiendo que ese idiota cree que puede hacerles daño?

Sus palabras fueron tajantes, pero había una verdad innegable en ellas que me obligó a relajar los hombros, aunque fuera solo un poco. Era hostil, sí, pero también era la única persona que, además de mí y de Sam que estaría dispuesta a incendiar el mundo por nuestra hija o eso parecía

-Alex tiene algo que decirte -dijo Kara, dirigiéndose a su hermana con un gesto rápido de cabeza.

Alex dio un paso al frente, dejando un maletín sobre la mesa de centro.

-He estado investigando el atentado de la gala -comenzó Alex, bajando el tono-. Lo que pasó allí no fue un error. Fue un ataque orquestado. Y Edge es el responsable directo.

El silencio que siguió fue absoluto. Sam levantó la vista, helada. Yo me acerqué, sintiendo cómo el aire se volvía irrespirable.

-¿Estás diciendo que él planeó que ellas salieran heridas? -pregunté, con la voz apenas audible.

-Él sabía que Lori y Rubí estaban ahí -confirmó Alex-. Las usó para desestabilizarnos....su objetivo era Sam , Lori fue un objetivo de último momento para desestabilizar a todos.

Vi cómo los puños de Kara se cerraban. No dijo nada, pero sus nudillos se pusieron blancos. Su molestia no era solo por la situación; era una furia contenida por la impotencia de haber estado ciega a la amenaza de Edge durante tanto tiempo.

-Esto es un juego sucio, Lena -dijo Kara, mirando hacia la ventana, con la voz más calmada pero cargada de advertencia-. Él cree que tiene todo bajo control porque nadie ha conectado los puntos. Pero ahora que lo sabemos... esto deja de ser una batalla legal. Si quiere jugar así, va a descubrir que soy mucho más problemática de lo que él cree.

La miré con detenimiento. Seguía sin confiar en ella plenamente; demasiado tiempo de silencio nos separaba. Pero al ver la forma en que se negaba a aceptarlo, la forma en que su preocupación por Lori la hacía actuar más allá de su imagen pública, sentí una pequeña chispa de comprensión. Ella no venía a rescatarme, ni yo a pedirle permiso. Éramos dos madres contra un enemigo común.

-Si vamos a hacer esto, que sea a mi manera -dije, acercándome a la mesa para abrir el maletín de Alex-. Porque si Edge toca un pelo más de nuestras hijas, ni tu fama ni mis recursos van a ser suficientes para frenar lo que voy a hacer.
Kara me miró y, por un segundo, la hostilidad entre nosotras se transformó en una alianza forzosa, fría y calculadora.

-No me importa tu manera, Lena. Solo haz que funcione. Quiero a ese hombre fuera de nuestras vidas.-Dijo con firmeza tajante Kara

Asentí, aceptando el trato....solo por esta vez estaremos del mismo lado en esto ....

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⏰ Última actualización: Jun 13 ⏰

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