cap 3

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Capítulo 3

POV: Lori

Estar en una escuela nueva sin Rubí se sentía... extraño.

Toda la vida habíamos estudiado juntas. Desde el jardín de infancia hasta secundaria siempre habíamos compartido el mismo salón, los mismos profesores y hasta los mismos castigos.

Ahora estaba completamente sola.

Levanté la vista para observar el enorme campus.

Era impresionante.

Edificios modernos, jardines perfectamente cuidados, una enorme fuente en el centro y estudiantes caminando con total naturalidad, como si aquel lugar fuera el escenario más normal del mundo.

No podía evitar compararlo con nuestra antigua escuela pública de Star City.

Era muchísimo más pequeña, pero también estaba llena de recuerdos.

Cuando mamá y la tía Sam fundaron su primera empresa y comenzaron a tener éxito, nos preguntaron varias veces si queríamos cambiar de colegio.

Rubí y yo siempre respondíamos lo mismo.

"No."

Nos gustaba nuestra escuela, nuestros amigos y la vida que teníamos.

Ellas respetaron nuestra decisión.

Pero mudarnos a National City cambió las reglas del juego.

Ahora las dos asistiríamos a una escuela privada.

Suspiré.

Mamá me había pedido una sola cosa.

"No llames la atención."

Miré alrededor.

Demasiado tarde.

Varias personas me observaban mientras caminaba por el pasillo.

Supongo que ser "la chica nueva" siempre despertaba la curiosidad de todos.

Me coloqué los audífonos y subí el volumen de la música.

Si iban a hablar de mí, prefería no enterarme.

Mientras buscaba mi casillero, el teléfono vibró.

Rubs 😜

"¿Qué tal la nueva escuela? ¿Hay chicos guapos? Por favor dime que sí."

No pude evitar reír.

Rubí jamás cambiaría.

Yo:

"La escuela es enorme... y los muros están muy bonitos."

Enviado.

Cinco segundos después...

Rubs 😜

"Sí, sí... muy lindos los muros. ¿Y los chicos?"

Sonreí con malicia.

Era demasiado fácil molestarla.

Yo:

"El patio tiene una fuente preciosa. Casi igual a la de nuestra escuela en Star City. ¿Te acuerdas?"

Imaginé perfectamente la cara de frustración que estaría poniendo.

Ni siquiera tuve tiempo de guardar el teléfono.

¡Pum!

Algo golpeó mi hombro con fuerza.

El móvil salió disparado de mis manos y cayó contra el suelo.

—¡No!

Lo recogí de inmediato.

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