No sé qué noto más, tu presencia o tu ausencia.
Aún así, es la misma sensación, nervios incontrolables, nudo en la garganta y ojos llorosos por la impotencia de no poder hacer nada.
Nada por mí, nada por ti, nada por nosotros.
Si es que existe un nosotros, claro.
Creo que no he estado tan perdida en mi vida.
Aveces siento que simplemente debería gritarlo a todo pulmón, que todos se enteren, que tú te enteres. Aveces siento que no tiene importancia, que debería guardarlo y esperar a que se esfume.
Es irónico como siendo tan feliz, puedes romperte a la vez.
Es irónico pensar que tanto tiempo ha pasado para nada.
Es irónico que siendo tanto para mí, ni siquiera signifique nada.
Odio sentir que no sé si quiero tenerte cerca o tenerte lejos.
Odio no poder aclararme.
Odio que no te aclares.
Odio no saber si de verdad tienes que aclararte o es que no pillo las indirectas.

ESTÁS LEYENDO
Diario de una chica común
Short StoryBienvenidos a los rincones más profundos de la mente de una chica común