Antes de despedirme de Luzbel, quiero tomarme un momento para hablarles desde un lugar mucho más personal.
Esta historia nació de una idea que apareció en mi cabeza hace mucho tiempo, después de leer un poema sobre Lucifer y su dolor por haber sido visto siempre como el villano. No recuerdo exactamente dónde lo leí ni conservo aquel poema😅, pero aquella idea se quedó conmigo durante años.
Y de ahí nació Luzbel.
Quiero aclarar algo muy importante antes de continuar: esta historia no representa mis creencias personales ni pretende decir cómo veo a Dios, a Lucifer, a la humanidad o al mundo. No escribí esta historia con la intención de decir que los humanos somos malos, que Lucifer es bueno o que Dios es malo. Tampoco pretendí juzgar ninguna religión, creencia o forma de pensar.
Simplemente quise imaginar una historia.
Una historia en la que todos estos personajes pudieran representar algo mucho más humano: nuestras dudas, nuestros errores, nuestra oscuridad, nuestra capacidad de cambiar y, sobre todo, nuestra capacidad de elegir, porque si hay algo que quise dejar con esta historia... es precisamente eso.
Todos tenemos derecho a equivocarnos.
No somos perfectos.
Podemos tomar decisiones terribles. Podemos herir a otras personas. Podemos equivocarnos incluso cuando creemos estar haciendo lo correcto. Y sí, existen actos que no tienen justificación y personas capaces de hacer cosas verdaderamente terribles, pero también creo que una persona puede detenerse.
Puede mirar dentro de sí misma, puede reconocer aquello que hizo mal, puede aceptar su propia verdad, y puede decidir qué hacer después de verla.
Eso fue lo que quise representar con Lucifer.
Él sabía que había cometido errores. Sabía que había permitido que su dolor se convirtiera en odio. Sabía que muchas de sus decisiones habían lastimado a otros. Y, aun así, llegó un momento en el que decidió mirar todo aquello de frente.
No podía cambiar lo que había hecho, pero sí podía decidir qué hacer a partir de ese momento, y creo que nosotros también podemos hacerlo.
Podemos aprender de nuestras caídas, podemos pedir perdón, podemos perdonar, podemos aprender a perdonarnos a nosotros mismos. Reconocer que no somos las peores cosas que hemos hecho, elegir no permitir que nuestra propia oscuridad nos consuma por completo, y, sobre todo, podemos aprender a amar.
Amar nuestra vida.
Amar a las personas que tenemos cerca.
Amar la Tierra.
Cuidar aquello que tenemos.
Aprender a disfrutar de las pequeñas cosas que muchas veces damos por sentadas.
Creo que Madre Tierra fue también una parte muy importante de esta historia por eso porque quise recordar que este mundo, aunque esté lleno de problemas, sigue siendo nuestro hogar. Y que nosotros también tenemos una responsabilidad con él.
No necesitamos ser perfectos para hacer algo bueno, solo necesitamos decidir intentarlo.
Ahora quiero explicarles algo que probablemente muchos de ustedes se preguntaron durante todo este tiempo.
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✔️ Luzbel. (Completa)
Science FictionSoy Lucifer. Me pueden llamar como quieran; "Satanás", "El Diablo", "El Demonio"... La verdad es que me tiene sin cuidado el nombre que usen. Sabré que, si lo usan, es para nombrar al mal. Incluso a su propio mal. Mucho gusto, mi nombre es Lucifer...
