- Debe ser una broma - murmuré con el afán de que mis palabras fueran únicamente mías. Por supuesto que no resulto de aquella manera, ya que cuando ella se giro, pude notar como su rostro se marco de culpabilidad y vergüenza, no fue nada agradable.
- Lo siento - se disculpó sin dirigirme una mirada -. Se que no es el tipo de lugar a los que acostumbras a estar, pero es mi hogar.
Quise golpearme por eso, aunque sus palabras ya se habían encargado de apuñalarme, no era mi intención ofender su departamento. Era culpa de mis malditas palabras, aquellas que utilizas en voz baja, como un susurro esperando que sea tan leve con el roce de las hojas al caer , y no como si hubieses lanzado un grito en un acantilado para ver si el eco logra un mayor alcance. Algunas palabras no deben ser escuchadas.
- No quise decir eso - le sonreí en cuanto levanto la mirada e inmediatamente la desvío.
Incómodo.
- No importa - contesto con su voz baja, un sonido profundamente tenue, del tipo que te hace acercarte lo suficiente a su rostro para mirar sus labios. Me estaba acostumbrando a hacerlo, el poder leer lo que ella no quería gritar.
Dio un paso a su apartamento y la seguí. Era una habitación espaciosa, se veía mucho mas elegante que la mía y estaba decorada con flores , en el centro se encontraba una enorme sala blanca con cojines lilas muy bonitos. Sus paredes estaban cubiertas por libreros repletos de libros y algunas pinturas famosas. Me gustaba su estilo, era sumamente acogedor.
- Lo siento por el polvo, recién estaba limpiando.
- Te disculpas demasiado - le dije divertido y seguí contemplando cada uno de sus libros, en cuanto llegue a su lado coloque una mano en su cabeza y le di dos palmaditas sintiendo su gorro mojado -. No creó que hayas hecho algo malo, salvo ir empapada y no cambiarte rápido - le regañe como si fuera su padre-. Anda ve - le sugerí señalando el cuarto de baño con el mentón.
-¿ Cómo es que.. - comenzó a preguntar pero se detuvo negando. ¿Cómo es que se dónde esta el baño? Simple, porque vivo a un lado de ti, mi silenciosa vecinita.
Cuando ella desapareció de la sala, me deje caer en el suelo con aire cansando. Suspire alborotando mi cabello con las manos. Cuanto deseaba poder ir a mi habitación y tomar una ducha caliente. No podía hacerlo, no hallaba siquiera una mentira inocente que me pudiera librar de salir de aquí sin que ella se sintiera ofendida.
Mi corazón sensible estaba volviendo. Aunque no podía negarlo, algo también me hacia querer estar aquí, quizá fuera la calidez que desprendía todo el lugar, la decoración o ella misma que representaba un misterio, no lo sabía con certeza, sin embargo de una cosa estaba seguro, Choi Seung Hyun se sentía atraído por las cosas hermosas.
Todo aquello que pudiera ser intrigante y del que obtuviera un gran significado, merecía mi atención. Y no era precisamente el de una mujer con las medidas de una modelo, porque ella no era así.
Mi vecina salio por la puerta de baño confirmando mis pensamientos , traía su cabello recogido en un gran moño por encima de su cabeza, también vestía unos jeans de mezclilla rotos y un gran sueter con un gato malvado en el centro ( se veía malvado), el ultimo toque a su atuendo eran unas enormes gafas rojas que la hacían lucir muy adorable.
- Puedes pasar a secarte - dijo con voz tímida. Negué.
- No tengo con que cambiarme - le explique ante su confusión-. Solo estaré un pequeño momento y luego me marcharé.
- Te enfermeras - soltó sin pensar en las palabras. Fuerte y claro como un sonido agradable, era la primera vez que escuchaba su voz. Abrí los ojos con sorpresa, era una sensación parecida al deja vu, como si la conociera de antes.
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Message from my idol
FanfictionDos chicos con una conexión ... Ella jamás imagino que inscribirse en un programa de citas pudiera resultar divertido. Él, ni por un segundo se le habría pasado por la mente que un día lo perdería,todo. Obligados a entablar una conversación diaria p...
