Capitulo 2.

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-Rebeca despierta!-Grita mi hermana Carolina desde el marco de la puerta de mi habitación. No llevaba el uniforme del colegio, lo cual me extraño, ya que hoy era miércoles.

-¿Que haces aun sin vestirte?-La pregunte

-Acaban de enviar un mensaje a nuestros padres de que hoy no hay clases.-Dice mi hermana.

-Entonces,¿ para que me has despertado a esta hora?-La pregunto un poco enfadada  ya que quería seguir durmiendo.

-Porque se como eres, y sabia que cuando te levantaras te pondrías muy nerviosa ya que ibas a llegar tarde.-Me dice mi hermana, por un lado tenia razón pero por el otro me podía haber dejado una nota en el escritorio o algo, y no hubiese hecho falta despertarme a estas horas.

-Vale, gracias.-La respondo.

-De nada, si quieres seguir durmiendo, vale, pero si no te he dejado el desayuno en la mesa por si tienes hambre.-Me responde y se va. Mi hermana es muy maja conmigo en casa, pero cambia 180 grados cuando pisa el colegio, no se si la dará  vergüenza ser mi hermana o a  alguno de sus amigos no les caigo bien.

Me levante de la cama y me fui a duchar, cuando termine, me cambie de ropa, me puse un chándal y baje a desayunar. Mi hermano estaba en el salón viendo la televisión con mi hermana. Es un detalle de ella que me haya dejado el desayuno preparado, nunca lo hace, pero lo malo es que me va a tocar fregar los platos. Cuando termino de desayunar son las 9.

-Me voy al gimnasio.-Dice mi hermano bajando las escaleras.

-Yo también me voy contigo.-Digo a mi hermano, no tenia nada mejor que hacer.

-Vale lo que tu quieras, pero seguramente no hagas mas de dos flexiones.-Dice mi hermano con chulería.

-Si hago mas de dos flexiones, ¿Qué me das a cambio?-Le pregunto con curiosidad.

-Te compro cualquier cosa del centro comercial, pero dos flexiones son muy pocas, mejor 20, ¿vale?, si haces mas de 20 te compro lo que quieras hermanita.-Dicho esto se fue hacia la puerta, dispuesto a irse.

-Vale!-Le grito antes de que se fuera por la puerta.-Espérame!-Le digo. Subo a por las deportivas y a por una toalla, bajo y mi hermano y yo nos vamos hacia el gimnasio.

-Recuerda la apuesta...¿eh?-Dice mi hermano por quinta vez.

-Que si pesado, vete sacando el dinero que ya se que zapatos me voy a comprar hoy.-Le digo, saliendo del coche.

Cuando entramos por la puerta el olor a sudor invade mi nariz, dios que asco ¿acaso nadie una desodorante? 

 Lo primero que hice fui ir a la cinta a correr un rato. Ya llevo como 40 minutos corriendo y estaba muerta, me tendría que plantear venir mas veces. Cuando baje de la cinta, me di cuenta de que un chico me estaba mirando fijamente, el chico era rubio de ojos azules y era alto, muy alto. Que raro que un chico se fijara en mi.

-Rebeca deja de babear por ese chico, que no es de muy buena influencia.-Dice mi hermano.-Venga que es hora de hacer tus flexiones hermanita.-Dice esto dándome pequeños golpecitos en la espalda.

Me fui hacia las colchonetas para hacer las flexiones, mi hermano se puso a mi lado. Cuando ya iba por 15 sentía que me moría, pero Rebeca piensa en los zapatos.

-18...19..Y...20-Mi hermano dijo, sin creérselo.

-Venga vámonos al centro comercial a por mis zapatos.-Le dije a mi hermano.

Daniel  y yo, estábamos a punto de irnos pero alguien nos empezó a hablar.

-Veo que entrenas bien a tu noviecita Daniel.-Dijo el chico que me estaba mirando dentro del gimnasio.

-No es mi novia Alex, es mi hermana pequeña.-Dijo mi hermano poniéndose delante de mi como protegiéndome, ¿ya se conocían?

-Pues ella habrá heredado los genes de tu familia, porque ella es la única guapa, porque tu no es que seas muy guapo.-Dice el tal Alex.

-Nadie ha preguntado tu opinión, emm...¿Alex?, pero que sepas que mi hermano no es feo, ¿acaso te has mirado al espejo? A no, lo siento que lo rompes.-Dicho esto cojo la mano a mi hermano, y nos vamos hacia el coche.

Nadie hablo durante el camino al centro comercial, cuando llegamos, mi hermano por fin hablo

-Oye Rebeca...El chico del gimnasio es Alex el chico con el que me peleaba en el instituto.-Me dijo Daniel, parándose en seco.

-No pasa nada, pero si te vuelve a decir algo el chaval ese dímelo, que le pongo firme.-Le afirmo a mi hermano.

-No hace falta, tengo 4 años mas que tu se defenderme...¿Dónde esta la tienda?-Me pregunto mi hermano.

-En la planta 4.-Le respondí.

Cuando terminamos de comprar los zapatos, nos fuimos hacia casa. Llegamos sobre las 2:30, y mi hermana había ¿Hecho la comida?, hoy se estaba comportando muy raro, algo quería.

-Bueno... os he hecho la comida, porque os quería preguntar, si hoy podría ir a ver una película a casa de Inés...¿Puedo?-Pregunto mi hermana.

-Claro que puedes, pero no llegues tarde.-Dijo mi hermano.

-Muchas gracias.-Respondió subiendo las escaleras.

Terminamos de comer y mi hermana se fue a casa de Inés y mi hermano se fue con sus amigos. Me quede viendo una película, pero de repente tocan el timbre ¿Quién podría ser? Abro y es el repartidor de cartas.

-Hola buenas,¿ esta el señor Hernández ?-Pregunta el chico de correos.

-Llegara mas tarde, luego se lo daré.-Le respondí.

-Perfecto, Adiós.-Dijo este.

"Para DAVID de JOSE ANTONIO GARCIA". Que raro, ese era el nombre del señor del correo  de ayer de mi padre. Abrí la carta por curiosidad.

"Buenos días señor Hernández, le comunico que usted se quedara con la custodia de uno de sus hijos..."

No podía seguir leyendo mas, mis padres se iban a divorciar, eso significaba separarme de uno de mis hermanos. Deje la carta en la entrada y subí  corriendo a mi habitación, esto no podía estar pasando. Decidí no decir nada, haber si mis padres dicen hoy en la cena.

-Rebeca, baja a cenar.-Grita mi madre desde la cocina.

Bajo y todos están en silencio.

-Os tenemos que decir una cosa.-Empezó a decir mi padre,-Vuestra madre y yo nos vamos a separar, uno de vosotros se tendrá que venir conmigo a vivir a Irlanda.-Cuando termino de decir esto mi padre, ninguno de los tres decía nada.

-Me iré  yo.-Dije, y me levante de la mesa y me fui hacia mi habitación.

A los 10 minutos escucho la puerta abrirse, es mi padre.

-Gracias por decir que te vienes tu conmigo, la relación que tengo con tus hermanos no es que sea muy buena, prefiero que te vengas conmigo, lo vamos a pasar muy bien y...-Estaba hablando mi padre pero no le deje continuar.

-Mañana hablamos, que ahora tengo muchas cosas en la cabeza, que descanses.-Le dije a mi padre.

-Vale hasta mañana, te quiero.-Dice mi padre, saliendo de la habitación.

-Yo también,-Le respondo en un susurro ya que estaba muy cansada.  










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