Capítulo 2

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Ser la asistente personal de Tom Hiddleston debía ser el sueño de cualquier chica, incluso lo fue para Gema durante un tiempo; ahora no le veía fin a sus días laborales. Algunas veces tenía que estar con él en las grabaciones de sus películas, otras tenía que ayudarle a arreglar cosas personales, hasta los fines de semana tenía que trabajar. Las primeras veces que lo acompañó a las entregas de premios se sentía genial de caminar al menos tres pasos atrás de Tom por la alfombra roja, azul o verde, según el evento; ahora era más de lo mismo y comenzaba a hartarse.

Por suerte tenía su forma de escape, siempre que comenzaba a sentirse sobrepasada por los problemas y el trabajo sólo entraba a su página favorita de fanfic y leía alguna buena historia o escribía alguna. La chica no tenía tantos amigos, su ajetreada vida no le permitía salir con los pocos que aún le quedaban, por ello se refugiaba en las páginas de fanfics, al menos allí nadie la conocía.

Esa tarde Gema estaba demasiado estresada, le había pedido unos documentos a Tom para que se los mandará por correo, pero el chico se tomó su tiempo y tardó en mandárselos, en cuanto los recibió tuvo la oportunidad de hacer los movimientos adecuados. Luego recordó que tenía que ir por él para llevarlo a tomarse unas fotos para un reportaje, iba a tener una larga tarde por delante. Decidió marcarle a Giovanna para saber si ya había terminado la grabación de ese día.

— No tengo idea, tuve que salir a hacer otro trabajo. Una de las chicas me prometió que ella iba a ayudarle— respondió Giovanna del otro lado del teléfono

— Está bien, te veo en la mañana— le dijo Gema y colgó el teléfono, ahora tenía que correr por Tom

Llegó justo a tiempo, Tom ya se estaba terminando de arreglar y estaba dispuesto a salir

— Tom, tenemos que correr a que te hagan las fotos— sonó desesperada

— ¡Tranquila, Gema! No me sirves de nada si te estresas tanto— dijo él tratando de sonar gentil

— Bueno, pues apúrate— ambos caminaron directo al carro de la chica, ellos no acostumbraban a hablar mucho, se llevaban bien pero no eran los grandes amigos, llevaban 3 años trabajando juntos y a Tom todavía le costaba trabajo adaptarse a la timidez de su asistente. Repentinamente se hacían bromas y platicaban, pero Gema no tardaba en regresar a su estado natural.

— Cundo acabemos de esto ¿tienes planeado salir con tus amigos?— preguntó Tom sólo por hacer la plática

— ¿Estás bromeando? ¿Qué amigos?— respondió Gema sin quitar la vista del camino

— No sé, los que tengas— dijo él volteando su mirada a ella, Gema sólo rió

— Muy gracioso Tom. Apenas y me da tiempo de arreglar tus cosas y pretendes que salga— dijo la chica dando un volantazo para adelantar a un carro

— ¡Caray, quién te enseñó a manejar!— dijo Tom agarrándose del tablero

— Lo siento, es que se hace tarde— dijo ella pero su tono de voz era tranquilo. Guardaron silencio un minuto y luego comenzó a sonar el celular de Gema, ella estiró la mano dispuesta a responder

— ¡Ah, no! teniendo ambas manos en el volante casi nos matas. Yo contesto— dijo Tom y apretó el botón para contestar

— No, soy Tom. Gema está manejando y no puede contestar, pero puede dejar el mensaje— respondió él en tono amable y se hicieron apenas unos segundos de silencio — ...perfecto, yo le aviso. Un gusto saludarla y al menos conocerla por teléfono— se hicieron otros segundos de silencio, Tom rió, Gema no podía imaginar con quién estaba hablando, luego se despidió y colgó –Era tu mamá, quería saber si vas a ir a tu casa en dos semanas, al parecer es cumpleaños de alguien y quieren que estés presente— explicó Tom aún sosteniendo el teléfono

— No sé si pueda ir. Tengo que checar tu agenda— respondió la chica y Tom dio un vistazo rápido al celular de su asistente y ahí vio la extraña aplicación con la "W" en naranja

— ¡Hey! También eres fan de esta cosa— dijo Tom señalando la aplicación

— ¿Tú cómo la conoces?— preguntó extrañada la chica

— Me la enseñó Giovanna en la mañana que me estaba maquillando, de hecho hasta comencé a leer una historia que hablaba de mí— respondió él

— Hay como un millón de historias en torno a tu persona— rió Gema

— Ya sé. Y creo que no soy tan interesante— respondió él devolviéndole el aparato a la chica

Llegaron al lugar en donde sería la sesión de fotos, estuvo al menos una hora posando para la cámara, en lo que Gema agendaba el día de la entrevista. Tendrían que hacerla justo en dos semanas, Gema ya no tendría la oportunidad de ir a casa para festejar su propio cumpleaños.

Giovanna llegó a su casa relativamente temprano, estaba pensando seriamente en llamar a sus amigos y salir de fiesta, pero estaba muy cansada para hacerlo, además tenía que despertarse muy temprano para ir al set a arreglar a Tom. En su lugar tomó su portátil y continuó leyendo el fic que dejó inconcluso en la mañana.

Después de un rato de estar leyendo le llegó un flash de inspiración y continuó escribiendo esa historia en la que había estado trabajando desde hacía un par de semanas. Quizás no era la mejor que estaba publicada en el sitio, pero a ella le servía para bajar la tensión. Estuvo casi dos horas escribiendo sin parar, sintió que los dedos comenzaban a fallarle y decidió tomar un descanso para arreglar los instrumentos de trabajo que ocuparía al otro día.

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¡Hola!

Sólo quería agradecerles su apoyo, sus lindas palabras y sus votos ¡les juro que son las mejores!


I Write Sins Not TragediesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora