Capítulo 3

3K 289 43
                                        


Tom llegó a su habitación de hotel temprano, bueno relativamente temprano, eran las 11 de la noche, debió aprovechar la oportunidad para dormir, pero le intrigaba un poco saber la continuación de la historia que le había enseñado Giovanna en el mañana. Tomó el cargador de su celular y en cuanto estuvo cargado lo suficiente buscó la aplicación que tenían su maquillista y su asistente en el celular. No tardó en encontrarla, lo difícil ahora sería buscar aquella historia.

Justo estaba buscando cuando le llegó un mensaje de Greta, sólo le escribió que esperaba que estuviera bien. Tom le contestó rápidamente que había tenido un día pesado en las grabaciones y en la sesión de fotos. Después de un rato la chica le marcó

— ¡Qué milagro, Greta!— contestó Tom mientras se dirigía al minibar

Lo siento, estaba ocupada con mis trabajos finales de la Universidad— respondió la chica y en realidad sonaba apenada

— No te preocupes, entiendo— respondió él mientras se servía una copa de vino

¿Cómo has estado? ¿Qué tal el día?— preguntó ella impaciente

— Cansado, estuve grabando y luego fui a una sesión de fotos. El fotógrafo me hizo posar como de 20 maneras diferentes, ¡me cansé! – dijo Tom un tanto fastidiado — ¿Qué hay de ti?—

Estuve entregando trabajos, tuve una pelea con mi novio...- resopló -...lo de costumbre— respondió ella

— Espera ¡no me habías contado que tenías novio!— dijo casi indignado pero Greta sólo rió

Obvio que lo tengo. No creí que fuera importante contarte— respondió ella divertida — ¿Lo es?— preguntó

— Es importante, yo básicamente te cuento todo y tú no me dijiste que tienes novio— respondió él tratando de contener la indignación, cosa que le causó gracia a Greta

No hagas drama, mejor sígueme contando de tu día— le animó a seguir hablando

— No me cambies el tema, amiga— respondió Tom y Greta ya no pudo aguantar la risa

¿Qué más hiciste hoy?— preguntó la chica para desviar el tema, en verdad no tenía ganas de hablar sobre su novio, Tom notó que ya no iba a poder sacarle nada sobre el tema

— Mientras me maquillaban leí un ¿fanfic? Creo que así lo llaman, o bueno así lo llama Giovanna— explicó él

Ja, ¿ahora te gustan los fic?— preguntó la chica divertida

— No, pero Gio me comentó que algunas fans escriben de mí y me da curiosidad saber qué escriben— respondió él

¡Genial! Deja que te pase uno que estoy leyendo en estos instantes, te mando el enlace por whats para que lo revises— le propuso la chica emocionada

— ¡¿También lees esas cosas?!— preguntó Tom aún más sorprendido

Hago dibujos, escribo fics, leo unos cuantos— respondió ella

— ¿Has escrito alguno sobre mí?— preguntó él ahora prestando más atención

Obvio, he escrito más de uno— la chica rió nerviosa

— ¿Podría leer alguno?— preguntó Tom y entonces se hizo un breve silencio

No, me da pena— respondió ella, se escuchó como si intentara entrar otra llamada, Tom revisó su celular pero para su sorpresa no era el suyo el que sonaba

Tom, debo colgar es mi novio y quiero arreglar las cosas con él— dijo ella apenada

— Está bien, Greta. Suerte con él y me debes todos los detalles de tu relación— se despidieron y Greta colgó. Aunque no se lo quiso decir, Tom se sintió más tranquilo de saber que la chica tenía una vida aparte de estarlo siguiendo en cada set de grabación, incluso Greta tenía un novio y eso para él no representaba ningún problema, el sólo quería la amistad de la chica.



Pasó cerca de una hora desde que había hablado con Greta, Tom había estado explorando la aplicación, las chicas tenían razón, había cientos y cientos de historias o fanfics que hablaban sobre él, o en donde había sido la inspiración para un personaje, hubiera querido tener todo el tiempo del mundo para leer cada uno, pero le interesaba terminar aquella que le había mostrado su maquillista. Greta le mando un mensaje con el link de una historia, lo abrió y resultó ser la misma que le había recomendado Giovanna.

Leyó atentamente el capítulo 1

— ¡Qué imaginación tiene esta chica!— dijo en voz alta cuando leyó en que él trataba mal a todos porque la fama le había llegado repentinamente y creía que podía tener a todo mundo a sus pies, sin embargo, la protagonista de la historia no estaba ni cerca de estar atraída por él, ella todas las mañanas le llevaba su desayuno pero Tom la odiaba, no sabía qué era lo que le desagradaba más de esa chica, era muy impuntual, grosera y encima lo trataba como una persona normal, ¿que acaso no sabía quién era él?


I Write Sins Not TragediesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora