Capítulo V : Corto De Palabras.

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Las lágrimas no paraban de recorrer mis mejillas, me sentía roto por dentro, me sentía debastado, como un enorme peso sobre mis hombros.
-¡maldición!- grite mientras golpeaba fuertemente el suelo.
-sabes- dijo una voz femenina -haciendo eso no lograrás nada- al levantar la vista, vi que se encontraba una chica incada enfrente mío.
-mi nombre es Ana, es un placer- dijo sonriendo, su cabello, a pesar de ser negro mostraba un brillo muy llamativo, al igual que sus ojos igual negros.
-m-mi nombre es..- Fui interrumpido cuando puso su dedo índice en mis labios.
-se como te llamas, Anthony- alejo su mano y solamente se endereso. Me limpie las lágrimas restantes e igual me levanté.
-¿como lo sabes?- dije con la voz quebrada.
-digamos que he escuchado hablar de ti-

Camino por el pasillo y le seguí el paso, no la conocía; pero párese ser una buena persona.
Al salir por la puerta del pasillo, mire hacia el cielo el cual se encontraba completamente nublado.
-¿sucede algo?- pregunto Ana sentada debajo de un árbol mirándome fijamente.
-N-nada, solo estaba pensando- dije mirando hacia otro lado, mientras un leve rubor se marco en mis mejillas.
-mm ya veo, esta bien- al mirarla de reojo note que tenia un libro en sus manos. Sentí un extraño impulso en el pecho, sentía miedo, enojo, tristeza lo primero que paso por mi mente era correr lejos de allí.
-Ana..- dije agachando la cabeza.
-¿que sucede?- al mirarme sonrio levemente.
-me tengo que ir- dije y sali corriendo de ese lugar.
-¡Anthony, espera!- grito a distancia,

Yo solo seguí corriendo hasta llegar a las canchas de un parque, al ver atrás, note que Ana me estaba siguiendo, solamente de arrodillé en medio de la cancha mirando al suelo. Sentí como alguien tomaba mi hombro.
-ven, vamonos de aquí- era Ana, me levanté y solamente le seguí el paso.

Caminamos hasta llegar a una casa grande color blanco.
-ven pasa..- dijo abriendo el barandal y yo me adentré en esa hermosa casa.
-tu casa es muy grande- cuando cerró la puerta, me empujó fuertemente.
-¡por que corriste! ¡idiota!- dijo molesta mirándome fijamente.
-yo.. no lo se, no quería estar alli- dije mirando hacia el suelo, esperando su respuesta.
-no lo vuelvas al hacer- me dijo y paso alado mío como si nada, el ambiente era bastante pesado entre los dos.

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