Mi despespertador sonó y entreabrí mis ojos perezosa mientras alargaba mi brazo para apagarlo. Giré mi cabeza hacia la direcha en dirección a mi pared y ahí estaba: el amor de mi vida. Con ese pelo rubio y su preciosa sonrisa. Me levanté con una sonrisa y me fui hacia la ducha. Canté a todo pulmon al ritmo de sus canciones y al salir me vestí con el uniforme del colegio.
-Tana vamos tarde, date prisa- gritó mi madre desde la planta baja de la casa.
-Ya voy- grité yo mientras me ponia bien la chaqueta y cogia mi mochila. Me subí encima de la cama y le di un beso al poster de Niall recordando ese precioso sueño que habia tenido-Nos vemos luego mi amor...
Corrí escaleras abajo.
