Capítulo 20
Se sentía maravilloso, esos besos suyos que me transportaban a otro mundo. Sus caricias eran maravillosas, capaces de hacerte olvidar de todo por unos segundos. Me despegué de sus. Labios y él se tumbó a mi lado en el colchón.
Niall: adoro a la peque pero sienta genial un rato de calma y tranquilidad de vez en cuando.
Tana: lo se.
Dije acariciando su torso desnudo. Me encantaba volver a la normalidad, volverlo a tener a mi lado y poder disfrutar de él pero también deseaba tener una vida normal, poder salir a cenar con mi familia y poder hablar sin tener que preocuparse por que alguien te siga o te saqué fotos y grabe tus combersaciones. Por eso me encantaban esos momentos en que podíamos hablar de que había que comprar o quien llevaría a la niña al colegio por que con Niall las conversaciones trataban de cuando tendría que irse de gira y cuando volvería.
Me acarició el pelo.
Niall: ¿con quién vamos a dejar a la niña?
Tana: ¿cuándo?
Niall: cuando viajemos a Londres. Ella tiene que ir al colegio, no puede venirse.
Tana: puedo preguntarle a Sarah. Seguro que estará encantada. Se llevan genial.
Niall: casemonos.
Lo miré a los ojos sonriendo.
Tana: ¿a qué viene ahora esto?
Niall: te quiero Tana y estoy seguro que eres la mujer con quien quiero pasar el resto de mis días. Casemonos.
Tana: Niall, ahora habrá que ir a Londres, luego tu tendrás alguna gira que hacer o grabar nuevos CDs. No hay tiempo.
Niall: si lo hay. Simplemente cojamos un día y nos vamos al juzgado.
Tana: ¿al juzgado?
Niall: ¿por qué no?
Tana: por que no, Niall. ¿Un juzgado? No tiene nada de romántico.
Niall: Tana, yo no quiero casarme una iglesia delante de seiscientas personas y con un cura que no pare de hablar durante una hora entera.
Tana: entonces tal vez casarnos no sea una buena idea por que yo si que quiero un cura parlanchín.
Suspiró.
Niall: ha sido una mala idea entonces.
Tana: fatal idea.
Me levanté para irme al baño y darme una ducha. Luego entró Niall mientras yo me tomaba un café y me ponía a leer una rato. Noté unos brazos en mi cuello.
Niall: no te enfades.
Tana: no estoy enfadada pero me molesta que no quieras una boda romántica.
Niall: si quiero una boda romántica pero Tana en mi vida no hay nada privado y me gustaría que al menos mi boda la fuese.
Tana: yo también quiero una boda privada Niall pero de ahí a pasar a un juzgado...
Se sentó en una silla a mi lado.
Niall: entonces esperaremos a que se nos ocurra una idea mejor.
Me levanté y lo besé en los labios.
Tana: pero que sepas que aún no he aceptado.
A las 6 Sarah y Sophy volvieron y Sarah aceptó encantada a quedarse con Sophy mientras nosotros estábamos en Londres. Se quedó a cenar con nosotros pero luego se fue. Nosotros miramos el televisor un rato y luego yo le dije a Sophy que era hora de dormir. Después de quejarse un rato subió y le ayudé a ponerse el pijama. Luego le conté un cuento y se durmió así que me fui a mi habitación. Niall ya estaba tumbado en la cama con los brazos detrás de su cabeza. Me miró al oír mis pasos.
Niall: ¿por qué no quieres casarte conmigo?
Tana: Niall, no es que no quiera casarme, es que no es el momento apropiado.
Niall: entonces, ¿te quieres casar?
Tana: claro que si.
Me acerqué y lo besé. Al separarnos cogió un anillo que había en la mesita de noche y lo miró, jugando con él entre sus dedos.
Niall: lo compré antes de que te fueras, antes de que desaparecieses de mi vida. Quería pedírtelo el día que conocieses a mis padres. Lo tenía todo preparado... Pero no tuve la ocasión.
Me acaricó la mejilla.
Niall: estaba tan seguro de que sirias la mujer de mi vida. Ni te lo imaginas. Y lo acabarás siendo, Tana. Serás mía para siempre.
Lo besé. No tenía palabras pero con aquel besó le demostré todo lo que lo amaba, y que jamás me iría de su lado.
A
