II.¿Recuerdas la primera vez que salimos, juntos, como amigos?
—¡Hey, amigo chino! —ChanYeol agita su mano en lo alto, tratando de llamar la atención del pelinegro al otro lado de la calle— ¡Hyung!
—¿Qué tal, amigo coreano? —Kris llega a él, riendo por la forma en la que lo ha llamado ChanYeol— ¿No te acuerdas de mi nombre, cierto?
—E-eh ¡No es eso, hyung! —ChanYeol torpemente hace una venia. Demonios él si lo recuerda, estuvo repitiéndolo todo el camino hasta la biblioteca (lugar de encuentro). Pero el mayor habló sobre otro nombre y ahora está confundido. Inclusive, no sabe si el mayor es enteramente chino o canadiense— Yo si lo recuerdo... ¡No me lo digas!
Kris sonríe mientras reposa su brazo izquierdo en los hombros de ChanYeol. Es apenas la segunda vez que se ven pero no puede evitar sentir que ChanYeol será un gran amigo. Se adentra en la biblioteca, dirigiendo a su amigo que sigue jalando su labio, nervioso, tratando de recordar.
—Kris
—¡Hyung! —ChanYeol reclama pero rápidamente se arrepiente porque la bibliotecaria le lanza una mirada amenazante— Te dije que no me dijeras —Susurra duramente.
Kris bufa, alejándose del menor para buscar el libro por el que pidió a ChanYeol que lo acompañe.
—¿Cómo aprender a cocinar en cinco pasos? —ChanYeol se burla al ver el libro que Kris sostiene.
Kris sonríe; no hubo momento, en los diez minutos que lleva con ChanYeol, en los que haya dejado de sonreír.— ¿Tú sabes cocinar?
—Je je je —ChanYeol mira hacia otro lado, buscando una excusa, huyendo. No, él no sabe cocinar; ni siquiera cocer arroz correctamente; probablemente termine evaporando el agua— ¡Mira ese libro sobre guitarras, hyung!
Kris quita de las manos del menor, la revista con diferentes partituras— ¿Sabes tocar la guitarra?
—¡Acústica!
Asiente a la respuesta— Tal vez debería escucharte un día para comprobarlo.
—Tal vez deberías, un día, ir a mi casa
—¿No crees que es demasiado pronto?
—¿Eh?
—Digo, yo no invitaría a alguien que conocí en un baño y sólo he visto dos veces.
ChanYeol niega divertido— Hyung me ayudó incluso sin conocerme. Estás aquí incluso pensando en cómo puedo invitarte a mi casa en poco tiempo, y a punto de llevarte un libro de cocina. Un asesino no compraría un libro de cocina.
—¿Por qué estás tan seguro?
—Porque veo 'csi'
—Uh oh. Lo siento, experto en descubrir asesinos.
—¡Hyung!
Después de aquello salen de la biblioteca sin libros en las manos. Kris prefiere comprar un libro a sólo tomarlo prestado; sabe que es posible que el libro termine quemado o algo. ChanYeol no necesita un libro con partituras, tiene cientos de ellos. Sin embargo, antes de salir, logra visualizar en la vitrina que esconde a la bibliotecaria; un hermoso libro rojo, y vaya que era bello. ChanYeol no es de tildar a los objetos de bellos, porque simplemente suena raro.
Pero este libro en especial, no es distinto a otro antes visto, los bordes están en dorado, rodeando la dura pasta, color rojo pardo. El título resalta incluso más que los bordes. En grandes y curvilíneas letras insólitas y a la vez familiares.
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