Aún con preocupación me dirigí hacia la casa con la esperanza de que me hayan gastado una mala broma y se encontrarán ahí.
No quiero que algo pase, no quiero que algo malo les suceda,aquí la única culpable soy yo, yo soy la que los he puesto en apuros, soy la responsable y tengo que afronta lo y salir de esta.
Llegue a la casa, entre y estaba en total silencio, no parecía que alguien hubiera estado aquí. Subí a las habitaciones para verificar que tal vez estuvieran allí, pero no, bajé y revise todo lado, desde los cuartos hasta la cocina.
Ya con algo de cansancio y preocupación me senté en el sofá para alejar mi mente un rato, mire al techo por un largo tiempo lograndome tranquilizar. Me levanté y en la mesa pude visualizar una pequeña nota, llegue hasta ella y la leí.
Ameline
Parece que no te importaron las notas que te deje, como ya mencionado cumpliré con lo que dije...dime, ¿con quien quieres que empiece primero? ¿Will? O ¿Caroline?
Mi pulso empezó a subir y cada vez se me hacia más difícil respirar,ya no tenía control de mi cuerpo. Volteé la nota y me di cuenta que tenia una dirección escrita, aparentemente era lejos, me tomaría mucho tiempo llegar a aquella parte y tomando algún medio de transporte no me saldría nada barato.
Fui hasta la cocina para tomar un vaso con agua y lograr pensar con calma, metí mis manos en la chaqueta que traía puesta y me encontré con un pequeño papel doblado, lo abrí para mirar de que se trataba y esto no podría estar saliendo mejor. El papel el cual abrí era el que me había entregado la madre de Stephenie el día que se había perdido en el hospital.
Sin más llame al número que me dio.
-Halo, ¿Con quien hablo?- escuche desde la otra línea.
-Amm, Soy Ameline, la chica del otro día en el hospital- dije algo nerviosa.
-¡Oh! Ya me acorde, ¿Que necesitas?
-Bueno, necesito que me lleve a una parte algo alejada.
-En estos momentos no puedo, pero si gustas mi hijo Alexander pasará por ti.
-c-claro, no hay problema- dije
Ella me pregunto por la dirección, a la cual se la di, colgué la llamada y me dispuse a tomar el último sorbo de agua.
Mire en el mesón y me fije en el cuchillo que estaba allí,no pare de mirarlo, sentí inmensas ganas de tomarlo.
Llévalo...te hará falta...
Escuche, una voz suave, la misma de la otra vez, esta voz esta en mi cabeza, por eso me di cuenta que nadie la puede escuchar, solamente yo. Sin más duda cojo el cuchillo y lo meto en un bolsillo de la chaqueta.
Escuchó el timbre y voy rápidamente hacia la puerta, encontrándome con Alexander, el cual lleva un traje elegante,nos quedamo mirando y me mira con cara de sorpresa.
-¿Que pasa?- Me atrevo a preguntar.
-No espere que fueras tu a la que iba a recojer.
Caminamos hasta el carro, perdón, corrijo, camioneta, la cual es de color negro y ha decir verdad es muy alta.
Entré y me senté en el asiento del copiloto. Nos abrochamos los cinturones y Alexander puso la camioneta en marcha, en el trayecto me preguntó por la dirección a lo cual se la di.
-Yo me pregunto, ¿Qué harás por allá?¿No es peligroso?
-Bueno, la verdad no sé- dije fríamente, no quiero tener que entrar más a fondo del tema.
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Psicosis (EDITANDO)
HororAmeline Stanford es una niña muy solitaria la cual no le gusta sonreír por un incidente en el pasado. Poco después entra al colegio en el cual encontrará una amiga, un chico, un misterio y un asesino...
