Eren Jaeger es un estudiante de preparatoria con problemas en su casa, su padre es un doctor reconocido por lo que nunca está presente en su vida; su madre falleció en un accidente y su hermanastra es la que se encarga de los deberes de la casa. Asi...
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Levi~
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-¿Todo está listo?
-Sí, no te preocupes por favor.
-Pero no puedo evitarlo. Estoy nervioso...
-¿Tú? ¿Nervioso? -ríe a carcajadas- Vamos pequeño Ackerman, nunca antes habías actuado así.
-Eso lo sé, y no me digas pequeño.
Volte a ver a Mikasa quién se acomodaba el vestido color miel mientras se veía al espejo.
-Estás horrible, no deberías de ir...
-¡Pero qué dices! ¡Me veo bien, mejor que tú bola de pelos!.
-No soy una bola de pelos..tu cabello sí.
Mire las escaleras esperando tener alguna señal de vida de Eren pero fue en vano, volví mi mirada a Mikasa la cual ahora cepillaba su cabello, suspire con nerviosismo y mire el reloj colgado en la pared. Es tarde y no llegaremos a tiempo a la ceremonia; eso me molesta.
-¡Lamento la tardanza!
La voz de Eren me hizo voltear a las escaleras, trae puesto un traje color blanco con detalles plateados y perlados. Le queda divino.
-Vale la pena esperar -Sonrío y él se acerca con un leve sonrojo en las mejillas-
-¿Te parece bien el color? Aún pienso que es mucho...
-Tonterías, es perfecto.
Me incliné besando su mejilla, observe sus ojos recorrerme de arriba hacia abajo, le pregunte que pasaba con lo que sólo respondió con una sonrisa.
-El negro te queda bien. Resalta tus ojos.
-¿Eso crees? Pienso que sólo opaca más mi apariencia.
-Para nada.
-Lamento interrumpir, pero es tarde y llegaremos retrasados así que, dejen eso para la luna de miel y pónganse en marcha.
Tome la mano de eren y camino a la puerta, al abrirla mire un auto color plateado con rosas blancas. Es el auto de Annie, la novia de Mikasa. Abrí la puerta del auto y subí a Eren, segundos después subí a su lado y lo tome de la mano, mire por la ventana y observé a mi alrededor.
Era un hermoso día, soleado y con nubles completamente blancas sin ninguna duda de que hoy no lloverá y será un día inolvidable. Por lo menos para mí.
Hace tiempo que quería que llegara este momento pero por mi poca voluntad y mi muy grande orgullo nunca le pedí a Eren matrimonio. Hasta hace unos cuantos meses que -aunque me duela admitirlo- gracias a la ayuda de Mikasa pude dar el siguiente paso.