1 año y medio:
Es increíble... según mis cálculos ya han pasado un año y medio, tampoco falta mucho para que cumpla los 17 años....
Hoy llegó otro cliente, otra vez la fila, otra vez la selección de carne, y otra vez me eligieron a mí. Al entrar en la habitación con el cliente me senté en el borde de la cama y lo mire algo molesta pero cansada de todo eso, el hombre se me acerco y me acaricio el rostro con tanta dulzura y calma que sonreí, luego se sentó sobre la cama junto a mi- Como es tu nombre princesa? -Dijo educado mientras sacaba una libretita de su bolsillo junto con una pluma y anotaba- Soy...-Dude en decirle mi nombre unos momentos, el solo sonrió y me dijo- No te preocupes, dime tu verdadero nombre...- Maldito bastardo, ¿¡¿Lo decía con tanta ligereza?!?- Soy Amanda... ¿Qué quieres de mi? -La pregunta salió de mi boca sin previo aviso, me sentía estúpida, pero mantuve la postura mirándolo fijo.
Soy Antonio... y estoy aquí... -se quedo callado sin terminar la frase y se abalanzó sobre mí al oír ruidos detrás de la puerta, me besaba el cuello y me tomaba por la cintura, luego de dejar de oír los ruidos me dejo, yo estaba atontada ¿Que mierda acababa de pasar?-Lo siento... Pero nadie puede saber que estoy aquí por una investigación... Soy policía... -Me susurraba como si me estuviera contando el secreto del universo, enseguida me aferre a él, llorando desconsoladamente, luego de un momento me calme y Antonio anotaba algunas cosas- Al parecer no te tratan del todo bien, pude ver golpes... y tienes olor a cigarrillo... -sus palabras no me animaban del todo, mas bien, me hacían sentir como basura.- No te preocupes... Déjame ver tu tobillo...-mientras se agachaba en el suelo tomando mi pie con delicadeza elevándolo-No por favor! -chille mientras estiraba mis brazos hacia él para que se detenga con una mueca de dolor, y me miro- Tranquila, estoy capacitado en primeros auxilios-Dijo mientras devolvía su vista a mi tobillo- Te lo sacaste de lugar... como lo hiciste? -me miraba con una sonrisita burlona, luego de mi súper explicación de cómo me lo saque de lugar, tomo mis manos y las puso sobre sus hombros- Puedes apretarme todo lo que quieras... solo por favor, no grites... -Me asuste... ¿¡Acaso pensaba ponerme bien el tobillo!?-No, no lo hagas, por favor!- Le suplicaba que me dejara porque sabía que dolería mas que tenerlo en ese estado.- No, déjame hacerlo si sigues así nunca mas podrás mover el pie... -me miraba tan serio que tome una almohada y la abrace hundiendo mi cara en ella, como dándole una señal de que lo hiciera, Antonio tomo mi pie con las dos manos, una en mi tobillo y la otra en la punta del pie, luego dio un fuerte y brusco girón hacia la derecha, lo cual me hizo sentir un dolor agudo y apretar a fondo la almohada mientras lloraba del dolor, tenia hundido mi rostro en la almohada, pero de la nada dejo de dolerme, no me moví por mucho rato.
Atte: El tobillo de Amanda
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La heroína encadenada.
Non-FictionEsta es la historia de cómo una estudiante de secundaria, que un día es secuestrada y prostituida. Contada desde carne propia. Se resistió hasta ser golpeada repetidas veces en cada parte de su cuerpo, violada múltiples veces y sin embargo nunca se...
