Dia 4

2.3K 71 2
                                        

Dia 4:

No pude dormir, estuve pendiente en cuidar a Ailin, no entiendo porque le tomé tanto afecto... Ella durmió toda la noche, le es necesario. Esta mañana unos hombres entraron, una era distinto al que estaba acostumbraba ver estos últimos días... Era un cliente.

Lo maldije en mi interior cuando señalo a Ailin con deseo, me causo tanta repugnancia que lo mire ceñuda y sostuve a la niña entre mis piernas y brazos, pero ella se negaba a quedarse en esa posición por miedo, la comprendí y la senté junto a mí. Cuando el hombre se acercó a tomar a Ailin, me levante y me interpuse, insegura al principio pero mi fiereza me mantuvo en postura, el cliente refunfuño un poco insistía con querer llevarse a la niña, me enfurecí tanto que yo misma me ofrecí para que me llevaran a mí en vez de a Ailin. El cliente acepto enseguida se lo propuse, viejo verde...  El hombre levanto la pata de la cama y saco mis cadenas de ahí, Que idiota. ¿Como no lo pensé antes? Me llevaron hasta otra habitación y me violaron en contra de mi voluntad, me desmaye en el proceso, cuando desperté estaba otra vez en mi respectiva habitación acostada en la cama, la experiencia que viví me marco como idiota y heroína, el ofrecerme con 15 años para no regalar a una niña de menos de 10 años, supongo que es admirable... Ailin estaba oculta entre algunas mujeres, algunas temían por mi, otras me felicitaron y rezaron por mí, les agradecí desde lo más profundo de mi alma. Ailin luego se asomo por detrás de los hombros de dos mujeres que me habían felicitado y me sonrió, cuando vi su cálida y aun llena de inocencia sonrisa lo decidí, la ayudaría a escapar.

Idee un plan en cuanto se llevaron a otra mujer, subiría a Ailin hasta la ventana y la sacaría por ahí, era a prueba de tontos, una mujer me ayudó, la mujer se puso en "cuatro patas" y yo me subí en los hombros a Ailin parada, entonces me subí a la mujer y me estire lo mas que pude hasta que escuche el ruido de la traba de la ventana, suspire aliviada. Ailin se trepo por la ventana y escuche que pedía ayuda a llantos cuando alguien la socorrió volví a sonreír, me baje de la ventana y le agradecí a la mujer que me había ayudado. Volví a mi posición en la cama, pensativa y sonriente, ayude a una niña de 8 años a volver a casa... o algo así, por lo menos estaría a salvo... Por  unos momentos fui feliz en ese lugar, aunque me dolía el cuerpo.

Atte: Amanda, la heroina

La heroína encadenada.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora