Fui directo a mi habitación y cerré ésta dando un portazo, me quedé unos segundos recargada en la puerta, mientras pensaba, ¿por qué mudarse enfrente mío, si ya vivía en el mismo edificio?
Me senté en la orilla de la cama y suspiré, mi teléfono sonó poco después de esto.
- ¿Beck?- escuché su voz, sí, era él.
Después de repasar lo que había sucedido unas horas atrás no descartaba la idea de que todo esto era producto de mi mente, pero estaba equivocada, esto estaba pasando.
- Hola.- contesté en un susurro.
- Becks, ¿Por qué te fuiste?- no respondí.- Becky, ¿sigues ahí?-
- Sí.- suspiré.
- ¿Podemos hablar?- preguntó, y aunque no podía verlo, a pesar de que se encontraba justo enfrente de mi departamento, me lo podía imaginar desacomodando su cabello, como signo de nerviosismo.
- Mm...sí, claro.- me mordí el labio.
- Bien, estoy afuera, ábreme.- colgué y me dirigí a la puerta principal.
Tocaron, mi respiración se agitó, entonces no me quedó de otra más que responder al llamado y afrontar cualquier cosa que tuviera que pasar.
Andy's POV
Me había mudado enfrente del departamento de Beck, fue un poco difícil conseguir que el dueño me diera el lugar, pero para mi suerte, la habitación estaba desocupada así que me fue más sencillo que tener que hablar con el propietario.
Desempaqué mis cosas y las acomodé, cada cosa donde debía de ir. Las horas pasaron y entre todo, pensaba en ella, en que decirle, la quería ver, pero necesitaba darle un poco de tiempo, quería saber las razones de porqué Beck había decidido renunciar, ¿Fue por mí?
Decidí llamarla, gracias a que Dios me ama, contestó; fue una pequeña charla, pero al menos escuché su voz y mientras tanto me encontraba recargado en su puerta, esperando a que abriera, me levanté y esperé. Ella abrió.
- Beck.- sonreí, a pesar de sus ojeras y su mal aspecto, ella seguía siendo hermosa para mis ojos.
- Andy.- susurró.
Se hizo a un lado para dejarme el paso, seguido de esto cerró la puerta después de ella.
- ¿Quieres algo de tomar?- preguntó a lo que yo negué.
- Sólo sientate y hablemos.- la miré y vi nerviosismo en su rostro.
- De acuerdo.- suspiró y se sentó en el sofá, acto seguido hice lo mismo.
- Te extrañamos en el trabajo.- admití con una pequeña mueca.
- Me aceptaron en la Editorial Perks.- me sorprendí al oír eso.
- ¿Me hablas enserio?- ella asintió, no pude hacer otra cosa más que pasarme las manos por la cara y soltar un largo suspiro.- Felicidades, es lo que siempre quisiste ¿no?- volvió a asentir.
- Amaba mi trabajo anterior, pero ambos sabemos que trabajar para la Editorial Perks, siempre ha sido mi sueño y ahora se hizo realidad, aunque suene cursi, pero.- hizo una pequeña pausa y sonrió.- Estoy feliz con mi nuevo empleo.-
- Estoy orgulloso Beck.- le sonreí.
- Gracias.- se limitó a responder.
- Quien diría que nos odiabamos a muerte en el trabajo y ahora que no estas, te extraño más que nada...- ella se sonrojó.
- ¿Por qué te mudaste enfrente?- se puso seria.
- Mm... bueno.- miré el piso y jugué con mis manos.- Quería tener una buena razón para verte todos los días, aunque sea por las mañanas y las noches, almenos para saludarte y decirte lo bien que luces o, simplemente para no extrañarte...- me rasqué la nuca nervioso y pude notar que mis mejillas agarraron un poco de calor.
- Andy...- no pude notar ninguna otra expresión en su rostro más que confusión.
- Es decir, yo... me debo ir, tengo trabajo pendiente, lo olvidé.- reí avergonzado.
- Quédate...- susurró.
Dudé unos segundos, después la miré y asentí lentamente.
Beck's POV
Después de una conversación un poco incómoda, no pude sentirme mejor que decirle que se quedara, así podría aclarar unas cuantas dudas que rondaban por mis pensamientos.
- Entonces, ¿veremos películas eh?- sonrió.
- Lo que quieras que hagamos.- sonreí.
Pasamos la mitad de la noche viendo comedias románticas, incluso de terror. Andy era un poco miedoso por lo que me había dado cuenta, pero por impresionarme fingió que no pasaba nada y según él, me pegaba a su pecho, para protegerme. Por un lado me sentía cómoda y por el otro, más confundida respecto a mis sentimientos. ¿Cómo es que pasamos de odiarnos a ... cualquier cosa que sea que estemos haciendo? Alguien me sacó de mis pensamientos, y no alguien, más bien, el responsable de hacerme sentir nerviosa y a la vez especial junto a su lado, a partir de hace unos días claro, ya que, como dije antes, pareciamos querer matarnos.
- ¿Tienes sueño?- pregunté con algo de gracia, parecía el típico cliché de bostezar y rodear con sus brazos los hombros de la pareja.
- No, ¿por qué?- sonrió mirandome a los ojos.
- Por nada.- susurré con algo de color en mis mejillas.
Al instante empecé a sentir cómo su mano se deslizaba por debajo de mi playera, me estremecí, por alguna extraña razón me sentía cómoda.
- ¿Q...qué haces?-
- Nada...- susurró a mis oídos, haciendo erizar mi piel.
Continuó dando pequeños masajes en mi abdomen, y seguido de esto, la pantalla enfrente de nosotros parecía no encajar con la escena, nos olvidamos por completo de la película y justo empezó a besar mi cuello, me dejé llevar por sus suaves caricias que cada vez subían más y más. Mordí mi labio un poco agitada y contuve la poca respiración que tenía, para volver a dónde empezamos, por besos y pequeñas caricias.
- Debes irte.- susurré mientras el se deshacía de mi sudadera.
- No...linda, terminemos esto.- gimió en mi boca para empezar a subir de nivel.
- Enserio, debes irte.- lo aparté.
.
.
.
ESTÁS LEYENDO
Same Love |#Wattys2016|
Teen FictionElla, una chica de 19 años de edad quien trabaja para la empresa de editoriales más grande de Seattle. Él, un chico de 21 años capaz de enfrentarse a todo, menos al amor. Trabaja en la misma planta que ella. Compañeros de trabajo, ambos se odian, al...
