Right now

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" Me gustaría que estuvieras aquí conmigo porque ahora todo es nuevo para mi "


- Cruel. Eso eres! llamate Cruel Horan -

BOOM! tronó la puerta. Por donde se la mirara, la situación era de las peores, pero CRUEL HORAN fue algo interesante de oír. El tipo renombrado como CRUEL HORAN reprimió reirse y se derrumbó en el sofá. Boss subió a su lado alegre y jadeante. Le revolvió el pelaje cuando la figurita de Amber salió como una tromba de la sala al baño. BOOM! otra puerta. Niall observó la hora. Era tardisimo. Todo se había prolongado más de la cuenta y aún no terminaba. Rebanarse el cuello era una buena opción a esta hora. Lo trasladarian de urgencia al hospital. La ambulancia lo llevaría en tiempo récord. Tal vez, aún lo esperaban o no. Pero lo importante no era eso, lo importante era estar con ella y maldita sea! había arrastrado el culo desde el salón para aplastarlo en el cojin...calló sus pensamientos. Agudizó el oído. Le pareció que Amber estaba llorando. Se incorporó pero no hizo falta que preguntara, ella lo encontró en la sala, con los ojos rojos y las mejillas mojadas, luchaba con unos jeans que se habían atorado en sus muslos, la melena dorada le caía encima de los hombros y hacía adelante cubriendole el corpiño

- ...¿Y AHORA QUÉ? - le gruño dando pequeños saltitos en el lugar. El jean no cedía :- ¿NO VAS A CAMBIARTE? ¿VAS A DEJAR PLANTADO A PAPÁ!!?

Francis había notado la mala interacción que Amber y Niall adoptaron a lo último, todavía en el salón, por lo que decidió era hora de volver a casa. Los invitó a cenar en el hotel donde se hospedaba, entendiendo que al otro dia y al siguiente no podría volver a visitarlos.

Niall apretó la risa. Amber se puso roja de cólera

- ¿TE ESTÁS RIENDO DE MI!? ¿ES POR ESTE JEAN DE MIERDA? SE ENCOGIÓ!! NO ESTOY GORDA!! NOOO! - sacudió histericamente las puntas del jean como si eso lograría la expansión y consciente de que no era eso, era ELLA, se desmoronó sobre si y se largó a llorar. Otra vez. A Niall se le fue la risa y lentamente se acuclilló frente a ella

- Amber - le habló suavemente. Estaba acostumbrado a estos episodios. Eran habituales y se habían incrementado considerablemente desde la muerte de su madre

- DEJAME! - se tapó la cara :- QUIERO QUE TE VAYAS! NO QUIERO VERTE!! ESTOY GORDA Y SE ME CAE EL PELO!! POR ESO NO QUIERES CASARTE CONMIGO!! PORQUE SERÉ UNA OBESA Y PELONA! -

Niall contuvo la risa con los labios apretados

- ¿Quien te mete esas ideas en la cabeza? - le preguntó finalmente

Amber se descubrió la cara, seguia sollozando pero estaba más calmada

- ¿Por que tuviste que ser tan cruel en el salón? ¿Alguna vez fuí así contigo? -

Niall sintió un pinchazo en el pecho. REMORDIMIENTO.

- Tienes razón - admitió, sacandole el pelo de los hombros :- lo siento mucho -

- Tengo tiempo escuchando LO SIENTO MUCHO, perdió la gracia -

- De acuerdo, ¿qué puedo decir? -

- Quiero estar toda la vida contigo, por ejemplo. Sería bueno oír algo como eso -

Niall agachó la cabeza. Amber se tapó la cara y se echó a llorar desconsoladamente. Sentía que le arañaban el pecho. No lloraba, exclusivamente, por el modo que el chico esquivaba el tema. Sino, por un conjunto de situaciones profundas y recluidas en su intenrior. Niall Intentó abrazarla pero lo empujó. No permitió que lo consiguiera e insistió en rodearla en brazos. Amber se resistió con toda la fuerza que era capaz pero la obstinación de Niall era sin duda mayor. Logró que cediera unos segundos después. Se abrazaron fuerte. Ella continuó llorando, hasta que la imagen de Francis la eclipsó, se contuvo un momento solo porque el tamaño de todo lo que tenía para decir le presionaba y pateaba el torax buscando liberarse

Little things Parte 3. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora