Capítulo 5- Vuelta a los Hampton

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El próximo fin de semana llego pronto y con nuestra vuelta a los Hampton.

-¡A comer!-grito Jubia.

Yo subí las escaleras que daban al porche de la casa encontrándome con Natsu sentado en una silla leyendo el periódico. Me acerque a él y me senté a su lado.

-Hola-le salude.

-Hola, ¿qué tal estas?-me saludo alegre.

-Yo bien ¿y tú?-le respondí pero en ese momento vino Lissana abrazándolo.

-Hola-nos saludó.

-Ahora vuelvo-dije yo para dirigirme al interior de la casa.

En ese momento sale Jubia con una camiseta donde ponía "Mismos derechos para los gais" y yo me quede un poco sorprendida para luego entrar dentro.

-Jajaja ¿porque te has puesto eso?-escuche preguntar a Lissana.

-¿Que? ¿Porque no pueden tener los gais los mismos derechos?-respondía esta.

Estaba en la cocina cogiendo un par de cosas cuando escucho la puerta abrirse.

-Lucy-escuche a Natsu y me voltee- me sabe muy mal he pensado...

Pero de repente apareció Gray interrumpiendo lo que iba a decir. Miro un poco sorprendido la situación y saludo con la mano. Yo nerviosa me adentre un poco más en la casa mientras Natsu se iba afuera.

Luego volví y ayude a Gray a sacar la comida.

-¿Cuando has llegado?-pregunto Lissana un poco decepcionada por su presencia.

-Emm esta mañana-le respondió el.

-Yo no te había invitado a pasar otro fin de semana, ¿porque has venido?-replicaba Lissana molesta.

-Pues... porque te amo y... y no soporto estar lejos de ti y se me ha inundado el piso-le contesto irónico mi amigo.

-En serio, es una excusa tan rara que me da igual-exclamaba Lissana.

-Lissana se amable con él, está pasando por algo muy difícil-replicaba Jubia

-Gracias...bueno no se me ha inundado el piso solo eso-le dijo Gray.

En ese momento salieron Sting con un nuevo ligue y se sentaron en la mesa.

-¡Menuda comilona!-exclamo Sting y vio como lo mirábamos interrogantes- ¿Podemos traer invitados no?

-¿Queda...vodka?-pregunto aquella chica.

Nosotros solo nos miramos extrañados y seguimos comiendo. A la tarde salí a correr por la playa intentando despejarme un poco de todo lo que me estaba pasando. Cuando regreso subo las escaleras del porche y vi a Natsu que hablaba por teléfono.

-Todo irá bien mama... yo también te quiero-se despidió y acto seguido colgó

-¿Era tu madre?-le pregunte algo curiosa- ¿vuelve a tener problemas?

-De hecho está mejorando, está emocionada por la boda

-Claro...-dije dándome cuenta de la realidad.

-Cuando era un crio-empezó a decir sentándose en las escaleras del porche- su depresión empeoraba, mi padre se quitaba del medio... así que...yo intentaba animarla. La peor parte era...que de hecho, tenía miedo de que si no podía hacerla feliz... la perdería

-Es un buen motivo para tener miedo-dije algo sorprendida por lo que acababa de contar.

-Natsu, un paquete, son las muestras de las invitaciones, ven a verlas-se escuchó gritar a Lissana dentro de la casa.

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