"Si vais en coche hacia la playa, espero que os hayáis armado de paciencia, porque las carreteras están abarrotadas. Como cada 4 de julio, Nueva York se queda desierta"
Se escuchaba al hombre de la radio hablar por los altavoces, diciendo que la gente se iría de la ciudad. Pues yo me quedaba, y nada ni nada menos que con Natsu. Estuve ordenando la habitación, el comedor, la cocina, y ordenando unas revistas se me cayó un sobre. No sabía que era así que me agache a recogerlo. Me di cuenta que era la invitación de bodas de Natsu y Lissana. Me la quede mirando y finalmente la metí dentro del horno.
En ese momento suena el timbre de la calle y me abalanzó sobre el para contestar. Estaba súper nerviosa por lo que pasaría.
-¿Si? ¿Quién es?-pregunte por el telefonillo.
-Soy Natsu-contesto él.
-Hola-dije, los nervios me hacían dudar qué hacer- sube- miré a mi alrededor, contemplando el desorden que había y decidí que mejor que no- ¿Sabes qué? ya bajo yo
-Puedo subir
-No no no no no ya bajo yo
Unos minutos después baje y me lo encontré sentado en las escaleras que habían enfrente de mi portal. Él se giró y se me quedo mirando de arriba a abajo y sonrió. Yo me encogí un poco nerviosa.
-Vaya...-exclamo sorprendido por mi vestido veraniego
-Perdona...eee... es que estoy...-balbuceé
-¿Nerviosa?
-Si...si
-¿Que? ¿Nos vamos?
-Si
Y así nos encaminamos por las calles de Nueva York.
-Vaya esta desierto de verdad-exclame para romper el silencio.
-Sí, estamos solo nosotros-dijo y le sonó el teléfono.
-¿Es ella? Responde si quieres
-No, lo que hare es apagarlo.
Tras eso seguimos un rato más en silencio. Caminábamos y sin darnos cuente entrelazamos nuestras manos, pero acabe retirándola.
-Perdona... pero no me siento... demasiado cómoda
-Ya, tranquila... porque esta ya es el mejor fin de semana que he pasado en mucho tiempo
Pasamos todo el día paseando por la ciudad. Comimos en un restaurante, estuvimos paseando por un parque donde había un lago... hasta que finalmente cayó la noche. Volvimos a mi departamento, cenamos y cuando acabamos nos fuimos a la terraza donde me había hecho mi propio espacio con una cama incluida. Nos estiramos mirándonos y el comenzó a acariciarme el pelo suavemente.
-¿Te acuerdas, cuando estábamos estudiando para un examen final y tú te reías tanto?- me pregunto de repente. Yo sonreí porque sabía exactamente a qué se refería- Sabes exactamente de qué te hablo ¿no?
-Si-conteste mirándolo y sonriendo
-Y no... ¿No sentiste lo mismo que yo?
-Si...al menos esperaba que fuera lo que sentías
-Ya pero entonces...cuando apareció Lissana...creí que nos habías tendido una trampa.
-Es que pensé que a alguien como tu...jamás podría gustarle alguien como yo
Después de decirlo el comenzó a acariciarme la cara suavemente mientras se acercaba poco a poco. Cada vez estaba más cerca hasta que nos fundimos en un tierno beso. Esa noche fue mágica. Lo que sentíamos el uno por el otro me dio el valor para seguir. Todo este tiempo de espera valió la pena. Los dos nos expresamos en ese acto todo lo que guardamos, y esa noche, como únicos testigos la Luna y las estrellas, nos fundimos en uno.
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Algo prestado
FanfictionLucy es una abogada timida que por no ser capaz de expresar sus sentimientos predio a su primer amor. A sus trenta años, Natsu se va a casar con la mejor amiga de Lucy, Lissana pero ¿qué pasaré tras una confesión que le hace Lucy a Natsu mientras e...