Capitulo 4: Buscando ayuda

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Kate marcó con desespero una y otra vez el 911, pero el miedo no la dejaba concentrarse, por lo que fallaba al tratar de marcar esos tres simples números.

Al volver su vista a las cámaras se percató de que cada vez estaba más y más cerca de la casa.

Desesperada tomo todo lo que tenía a su alcance, su cámara y su bolso.

Bajo a toda prisa las escaleras como si no hubiera un mañana, y así era, si no se largaba rápido de allí no habría un mañana, al menos no para ella.

Apenas toco el pomo de la puerta, volvió a escucharlo, tenia grabado en su mente ese ruido, el que producía su cámara cada vez que ''el'' estaba cerca.

Fue en ese momento en el que la puerta se abrió de golpe, provocando que Kate cayera boca arriba, viendo como entraba a su hogar.

(IMGEN.JPG)

El terror la volvió a paralizar en el suelo, solo lo miro por unos segundos que parecían horas si no es que años como su atacante bajaba levemente su cabeza para entrar a su vivienda.

(IMGEN.JPG)

Hasta que reaccionó, levantándose invadida por el miedo subió las escaleras y cerro con seguro la puerta.

Podía escuchar cada leve paso que daba.

Sin pensarlo mucho posicionó su cámara apuntando directamente hacia la puerta, creyendo que podría saber que tan cerca estaba usando la estática.

Velozmente registró cada centímetro de la habitación, primero buscando un arma o algo con lo cual poder defenderse.

Pero sabía que no podría hacerle frente a aquella cosa, mucho menos pensar en matarlo.

Lentamente aumentaba el ruido de la cámara, como una marcha fúnebre declarando el momento de su fin.

Kate se dio cuenta que solo tenía una opción, saltar por la ventana, si lo hacia podría lastimarse, pero de no hacerlo el resultado sería mucho peor.

Rápidamente bloqueo la puerta con una silla, creyendo que tal vez le daría algo de tiempo, una vez hecho esto recogió su bolso y cámara, se preparo y salto por la ventana.

Al caer quedo cubierta de tierra, pero aun así se levanto algo adolorida y siguió hacia su auto.

A un paso apresurado subió y empezó a sacar las llaves, mientras más buscaba mas desordenaba su bolso.

Cuando finalmente las encontró no tardo ni un segundo en introducirlas para así encender el motor, pero tras cada intento seguía sin arrancar.

— RAPIDO MALDITA CHATARRA!!! — guiada por el temor subió su mirada al retrovisor, para avistar a su perseguidor a unos pocos metros- ARRANCA MALDICION!!!

Al último segundo logro finalmente encenderlo, piso a fondo la chola y se dirigió a toda prisa al pueblo más cercano, mirando al retrovisor cada segundo, temerosa de volver a verlo a la distancia.

(.........)

Al llegar, ya había gastado varias horas conduciendo hasta dicho pueblo, por lo que ya había salido el sol.

Cansada y con piernas temblorosas tanto por el miedo como por la fatiga, bajo del auto para entrar a la comisaría de policía.

Una vez dentro se podía apreciar tres policías y un ciudadano normal, el cual charlaba con uno de los policías mientras le entregaba lo que parecía una linterna de vigilancia, los sujetos se voltearon en su dirección, al escuchar el sonar de la campanilla de la puerta.

—Disculpe señorita- llamó el oficial, a lo cual Kate aun nerviosa se sobresalto— Se encuentra bien? — pregunto al ver el aspecto en el que se encontraba.

— NECESITO SU AYUDA, ALGUIEN HA SECUESTRADO A MI HIJA!!

—Señorita por favor cálmese- pidió el hombre con un tono neutral— dígame como lucia el sujeto.

—ERA— Kate trató de relajarse dando un profundo respiro y contesto— era a-alto y delgado— explico haciendo algunas señas con sus manos.

—Alto y delgado— repitió el hombre mientras anotaba la información— ¿algo más?

—Su-su piel e-era blanca y no tenia boca ojos o nariz— explicó sin notar el tartamudeo que salía de su boca.

De pronto el oficial se detuvo y miro directamente a Kate, con una mirada de molestia.

—Por favor señora— dijo acercándose— ¿sería tan amable de acompañarme?

De repente y sorpresivamente el hombre que antes se encontraba hablando con uno de los otros oficiales de policía se introdujo abruptamente en la conversación.

—Hey! ¿Y tu qué haces aquí? Lo siento oficial es que mi hermana es, ya sabe, esta, necesita medicación— explico rápidamente al oficial a la par que tomaba a Kate del brazo y la llevaba hacia afuera, a lo cual Kate no pudo resistirse dada su condición— me disculpo por ella.

EL hombre solo soltó un suspiro fastidiado

— Esta bien, pero ten cuidado, no debes dejar que salga así como así.

—No se preocupe, la llevare a casa, no volverá a pasar

Ya en el frente del la comisaria el hombre soltó a Kate

— ¿Qué demonios haces? Quítate! Necesito que me ayuden!

—Eso es justo lo que acabo de hacer! si no fuera por mi ya estarías encerrada.

Kate enfurecida y con su mente nublada por el cansancio preguntó

— ¿De qué diablos hablas!?

—Con ese desastre que llevas encima pareces una vagabunda.

— ¿Y a ti que te importa? Solo apártate— dijo tratando de empujarlo pero solo cayó al suelo por culpa de su tobillo lastimado— Auch!!

— ¿Oye estas bien!?

— ¿Acaso crees que estoy bien? — le respondió a regaña dientes.

—Por esto es que no me gusta ser amable— dio como respuesta extendiéndole la mano— Ven, te llevare a mi casa para tratarte ese tobillo, vamos solo te quiero ayudar.

—.....

—Vamos, ¿qué harás? ¿Volverás a entrar para que te encierren?

Luego de pensarlo terminó cediendo, por más que lo odiara tenía razón, tenía que encontrar a su hija, pero el tenia razón, los oficiales solo la habían mirado con una cara de fastidio, de seguro si el no hubiera intervenido habría acabado armando un escándalo, y como ya lo había dicho, la encerrarían, necesitaba calmarse, por imposible que fuera necesitaba enfriar su cabeza y pensar.

-Esta bien- tomó su mano aun desconfiada.

Slenderman: Investigación ParanormalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora