Capitulo 5:Recuerdos enterrados

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—¿No habías dicho que no que no quedaba lejos? — preguntó irritada.

—Dije que no esta muy lejos.

Kate junto con el desconocido quien la había ''ayudado'' camino varias cuadras hasta llegar a una casa rustica de dos plantas.

—Welcome to my house— dijo el joven seguido de una reverencia.

Kate solo ignoro esto y entró a la casa, molesta por la aptitud tan relajada del desconocido.

—Wau te ayudó, luego te invito a mi casa para curarte y me dejas hablando solo en la entrada? — preguntó siguiéndole los pasos a la castaña

—Solo vine para curar mi tobillo, luego me largo a buscar a mi hija— le respondió, cambiando drásticamente el ya tenso ambiente.

El hombre solo le regaló una mirada seria e inexpresiva antes de sentenciar.

—¿Y cómo es piensas encontrarla? ¿Solo entraras y listo? ¿O crees que te esta esperando en la entrada? — respondió fría y tranquilamente.

Se podía sentir la rabia que ahora brotaba de Kate, pero esa ira no tardo mucho para convertirse tristeza al darse cuenta de que todo lo que dijo era verdad.

Por más que quisiera recuperarla no serviría de nada simplemente ir a buscarla, no quería aceptarlo, pero ella sabía muy bien que no sería tan sencillo.

—¿Pero que quieres que haga? — preguntó tratando de parecer fuerte a pesar de estar desmoronándose por dentro—¿Qué la abandone? ¿Qué no la busqué? N-no puedo, es mi hija— dijo dejando caer una lagrima que se había escapado de sus ojos.

EL hombre algo apenado y avergonzado por su aptitud solo desvío su mirada, antes de sentenciar con un leve tono apagado.

—Claro que no, solo te pido dos cosas, 1._Deja que te cure el tobillo y 2._Dejame empacar mis cosas— sentenció antes de irse a otro lugar de la casa.

Kate duró unos cuantos segundos confundida ante sus palabras, una vez captó lo dicho pidió.

—Espera! — indicó— ¿ para que empacaras?

—Si te voy a acompañar al menos debería llevar lo esencial— se escuchó desde otra habitación— ya sabes comida, linternas etc.

Ya dicho esto el hombre volvió a la misma habitación con un embase y alguna especie de gasa.

—¿Como que iras conmigo? — preguntó aun confundida.

—Creo que no te vendría mal un ''guia'' ya que eres nueva por aqui— respondió indiferente— no te preocupes, no te cobraré.

—¿Pero por qué me acompañaras?

Este solo se arrodillo frente a ella, para así poder tratar su tobillo.

—Este lugar es muy aburrido— dicho esto se levantó— ok, ire a buscar algunas cosas, ponte cómoda— dijo para luego irse de nuevo.

Kate, en un intento de despejar su mente de todo lo que ocurría empezó a curiosear la casa ha espera de que el hombre volviera.

Tras caminar y dar algunas vueltas notó que era una casa con varias habitaciones, por lo cual deberían haber más personas viviendo allí.

Mientras ''revisaba'' tropezó con un mueble, a causa de su falta de atención, provocando que se cayeran algunos papeles.

Con desespero se agacho para ordenar el desastre provocado, pero a medida que los recogía se percató de que la mayoría estaban arrugadas, algunos eran listas de pedidos por internet, equipos de cacería, suministros, linternas, todo lo necesario para acampar o cazar.

Pero también había un mapa ya desgastado del parque Nicolet, el cual tenia grandes equis en distintas partes, como si las estuvieran descartando, casi hasta el punto de estar completamente tachado.

Y justo al fondo...... una nota vieja, escrita torpemente al igual que la que había encontrado en el bosque, pero esta mostraba ''No te preocupes Emma será feliz conmig''.

Kate sostuvo por farios segundos aquella nota, como si fuera lo más interesante de este mundo, como si hubiera encontrado alguna especie de artefacto antiguo, como si.

—Ya terminé— se escuchó a sus espaldas, provocando un leve sobresalto.

—¡No me asustes así! — le grito, guardando el trozo de papel en su bolsillo como por acto de reflejo.

—Jaja lo siento— le dijo al ver su reacción— bien, ya esta todo listo, deberíamos irnos— pero primero ten esto— el hombre saco una pequeña caja verde y la arrojo hacia Kate.

Kate la atrapó, no le tomó mucho reconocer que se trataba de una caja de pastillas.

—Son para la tensión, dolor de cabeza, corporal, vomito

Sin dejarlo terminar Kate lo corto al momento.

—Gracias, pero no creo necesitarlas todas— explicó con un gesto de manos.

El hombre sin darle importancia aparente solo le expuso

—Créeme las necesitaras.

Sin querer objetar nada más Kate decidió seguir sus indicacions, guardando la caja en su bolso.

Echo esto ambos se dirigieron al garaje para tomar el auto.

(.........)

Ya en el camino el silencio entre ambos era grande e incomodo, hasta que Kate lo rompió.

—Disculpa.... Lo siento, ¿Cuál es tu nombre?

—Harry Anderson— respondió algo seco y serio, manteniendo su vista en el camino— ¿y tu?

Ese apellido se le hizo familiar, pero no le tomó mucha importancia.

—Kate, Kate Miller.

—mmm...

Harry no tenia en si muchos deseos de conversar, estaba sumergido en sus propios pensamientos, los cuales eran indescifrables para Kate, pero esta aun quería saber algunas cosas de quien la ayudaba.

—Y... ¿vives solo en esa casa?

—Eh sí, mis padres se mudaron hace algún tiempo.

—... ¿Tienes hermanos? ¿o hermanas?

—Sí— dijo alargando la ''i'' con algo de molestia en su voz— prefiero no hablar de eso.

(.........)

En poco tiempo, el cual fue una eternidad para Kate, lograron llegar al parque Nicolet.

Se estacionaron frente a la cabaña que Kate había alquilado y bajaron.

Harry tomo sus dos bolsos, uno donde llevaba seguramente los suministros y uno un poco más grande. Kate al igual que el tomo sus cosas, su bolso en el cual estaba su cámara entre otras cosas como suministros.

Sin mayor aviso Harry interrogó.

—Bien, ¿donde fue la última vez que viste a tu hija?



Slenderman: Investigación ParanormalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora