Ya estaba a punto de caer la noche y, con ello, iba a comenzar la fiesta dentro de poco.
Estaba contenta. Ya lo había preparado todo y, la verdad, me había esforzado mucho. Así que ahora... ¡a disfrutar de la fiesta!
Bueno, aunque también estaría allí para vigilar que no pasará nada... Pero en fin, supongo que también podre divertirme un poco.
Los Mogekos fueron los primeros en venir. Al ver que estaban las cosas listas, ya se animaron a venir. Después vinieron los Mogekos Especiales, excepto Nega Mogeko, y luego llegaron Moge-ko con algunos Mogekos (pobrecitos), y Yonaka con Shinya y el Mogeko Defectuoso.
¡Bien, ya estaban todos! Ya era hora. Me subí al escenario que puse en la sala y cogí un micrófono.
-¡Eh chicos! ¡Bienvenidos a vuestra fiesta!-
Todos gritaron llenos de emoción, y la sala se llenó de aplausos y voces. Yo sonreí, muy alegre.
-Eeh~- la sala se fue silenciado. Bueno, más o menos.- Muchas gracias por venir al Hotel Rpgmaker. Sin duda agradecemos que estén aquí. Sobretodo yo, que soy una gran fan vuestra. ¡¡Alabado sea el Prosciuto moge!!-
-¡¡Alabado sea!!- gritaron todos los Mogekos llenos de alegría, y acto después, comenzó la fiesta.
Hubo de todo en la fiesta. Había una gran cantidad de comida en las mesas, sobretodo Prosciuto, que los Mogekos comían con gustos. Los Mogekos cantaban, bailaban, y incluso jugaban con el decorado. Incluso varios de los Mogekos Especiales hacían algunas locuras. Era su fiesta, al fin de al cabo.
Yo también me divertí. Cante con los Mogekos en el karaoke, aunque parece que no les gustaba cómo cantaba. Baile con ellos y hable con ellos. Verdaderamente, me lo pasé muy bien en la fiesta.
Y parecía que los demás se lo pasaban bien allí.
También estaban Yonaka y Shinya juntos. Aunque parecía no gustarle mucho a Shinya. Con ellos estaba el Mogeko Defectuoso, al lado de Yonaka.
¡Y también estaba Moge-ko! Y parecía feliz. Destruía el decorado, amenazaba a los Mogekos, comía, bailaba y cantaba. Pero no hizo daño a nadie. Fue extraño verla así.
Me senté en una silla, ya algo cansada. A mi lado vi a unos de los Mogekos Especiales, el más abrazable de todos, Moffuru.
-¡Eh, Moffuru! ¿Que tal la fiesta?- le pregunte con una sonrisa.
Él se giro para verme.
-¡Muy bien!- me dijo también con una sonrisa.
Que adorable. Cuantas ganas tenía de darle un abrazo.
-Una pregunta.- le dije, cuando una cuestión se me paso por la cabeza.
-¿Si?- me dijo, mirándome con curiosidad.
-¿Donde está el rey Mogeko? ¿Cómo es que no ha venido?-
-Bueno... Pues se ha quedado en el castillo Mogeko. Quería quedarse vigilando que nadie cogiese el castillo.-
-¿Y como... es que pudisteis quedaros aquí? ¿Como os dejo? Por lo que se, no es muy bueno.-
Él me miró. Parecía algo nervioso.
-Lo siento, eso es un secreto.- y se fue.
¿Que? ¿Un secreto? ¿Que era lo que escondían estos Mogekos?
Todo esto es muy extraño...
De repente, vi a Shinya irse, y a Yonaka perseguirle. Se quedó solo el pobre Mogeko Defectuoso.
Fue hacía mi, con una cara muy triste. Me dio mucha pena, la verdad.
-¿Podría... quedarme aquí, al menos un poco? Luego iré a ver como esta la señorita...-
-Tranquilo. Hay cámaras, y gente vigilando para que no pase nada. Tampoco tienes porque estar todo el día con ella, Mogeko Defectuoso.-
-Ya, pero quiero. Tampoco quiero que le pase nada malo a la señorita.-
Yo sonreí. Verdaderamente, era muy bueno aquel Mogeko.
-Pero... A veces, parece que no le importan mis esfuerzos... Cuando volvió con su hermano, me alegre, por que estaba feliz, pero... Dejo de haberme caso, ya ni me miraba... Solo tiene ojos para su hermano... ¡Quiero decir! No es que no me guste que este con su hermano, es lo normal, pero...-
-Te entiendo. En verdad si tiene una gran obsesión con su hermano, algo enfermiza a mi parecer.- cuando lo dije, un escalofrío me recorrió la espalda.- Pero se que te necesita. Tu eres su cordura. Sin ti, ella estaría invadida por la locura, y seria mucho peor. Tu le eres de gran ayuda.-
-Y... ¿Que pasaría si yo no estuviera?-
¿Con esa pregunta, se referirá a los finales?
-Pues... Que se volvería loca y mataría a su hermano, o se volvería loca, mataría al rey Mogeko y se convertiría en Lord Prosciuto...-
Mogeko Defectuoso se quedó atónito con lo que dije.
-En resumen, que se vuelve como una regadera y ya. Así que, tengo en cuenta: eres muy importante para Yonaka.-
El me sonrió.
-Muchas gracias. Agradezco tus sinceras palabras. Ahora, si me disculpas, volveré con la señorita.- dice, caminando hacia la puerta.
Por eso y más me encanta el Mogeko Defectuoso.
El resto de la fiesta volví a hacer el loco con los Mogekos. Pero, tiempo después, se hizo muy tarde, y tuve que decirles que dejarán la fiesta.
Los Mogekos se empezaron a quejar cuando lo dije.
-¿Eeeeh? ¿Porque, moge~?-
-¡Queremos seguir un poco más, moge~!
-¿Oooh, no podemos seguir~?- me dijo Moge-ko- Pues entooonces... ¡¡MORIRAS, MORIRAS, MORIRAS!!-
Ay, Dios mio.
-Tranquilos, tranquilos.- ¡era la voz de mi jefe!- Podéis seguir. Es vuestra fiesta.-
Todos los presentes gritaron de felicidad y siguieron con lo suyo.
-¡Pero jefe...!- me queje.
-Venga, dejales, se lo están pasando bien. Te puedes ir a dormir si quieres, ya has hecho bastante por hoy. Tranquila, les tendremos vigilados.-
-Que bien...-
Me estuve a punto de ir, pero una pregunta cruzó mi mente. Me giré hacia mi jefe.
-Jefe... ¿Cómo es que ellos están aquí?- le pregunte seriamente.
Por un segundo, me pareció verle seriedad en su cara. Pero luego volvió a su característica sonrisa.
-Eso es un secreto, querida. Bien, ahora vete a dormir y descansa bien por la mañana.-
Me quise quejar, pero viendo que no iba a decir nada más, me fui a dormir.
-Ah, una cosa más.-
Me giré para verle.
-Mañana vendrán los personajes de The Gray Garden-
¡Que guay! ¡Que ilusión! Se pudo notar bastante en mi sonrisa.
Asenti feliz y me fui a la cama. Sin embargo, eso no me hizo olvidar de aquel tema del que nadie parecía quererme hablar...
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~Rpgmaker Hotel~
Fanfiction¡Bienvenidos sean todos al hotel de los RpgMakers! Este es un hotel en el que los personajes de los Rpg Makers podrán estar... ¡completamente gratis! Bueno, aunque solo ellos, los demás tendrán que pagar... ¡Espero que disfruten su estancia aquí!
