| PDV Julián |
Estaba viendo a Oriana. En mi "supuesta tumba".
Ella estaba empapada en lágrimas, millones de lágrimas... había estado llorando por un mounstro, la había estado observando. La había estado siguiendo y salvándola de cualquier peligro.
Por casi 5 semanas la había visto llorar y llorar, pero creo que estaba mejor así. Quería estar lejos de su vida pero... le prometí que regresaría, que viviría solo por ella. Pero ésto era lo mejor para Oriana.
Comenzaba a pensar entonces, ¿podría cambiar por ella? Pero, yo soy como soy.
A quién engañaba. Había estado muy confundido últimamente, por cierto, había cambiado mi manera de pensar sobre 'cambiar' mi forma de ser.
Ella en un momento me hizo querer ser una mejor persona, pero mi mente cambiaba completamente cuando no estaba cerca de ella.
Me acerqué un poco a donde ella estaba parada, estaba vestido de negro igual que ella. Ví como el viento soplaba su precioso cabello a un lado de su rostro. Me recargué contra un arbol cercano haciendo que se moviera, y varias hojas sonaron y cayeron al suelo.
Rápidamente me quité de ahí y me escondí, escuché sus pisadas más cerca. Contuve la respiración, no sabía si me podía encontrar o no. Eso si de una cosa estaba seguro... no sería capaz de alejarme de ella si lo hacía.
La escuché acercarse más, conté los latidos de mi corazón — uno, dos, tres ...— a mi octavo latido, ví su rostro.
Sus ojos se veían grandes y rojos y su cabello ligeramente rizado, pero ella no me había visto. Reaccioné y me alejé, me alejé aunque me doliera. La ví mirar a su alrededor, esperando a que apareciera, podía ver la esperanza en sus ojos mientras caminaba más cerca, me fuí más lejos y no la dejé verme. Esperaría en su casa a que regresara.
| PDV Oriana |
Sentía la presencia de Julián — me está viendo, donde quiera que esté.— me decía en mi mente.
Se estaba oscureciendo, caminé sin rumbo por los arboles queriendo ver a Julián aparecer de repente, algo estúpido. Miré hacia atras y me dí cuenta de que estaba en... un ¿bosque? ¿cómo llegué aquí?
| PDV Julián |
Esperé a que Oriana regresara en su casa, pero ya habían pasado horas, estaba preocupado. No pudo perderse intentando buscarme ¿verdad?.
Entonces ví a sus padres llegar a su casa. Tenía que encontrarla antes de que le pasara algo.
| PDV Oriana |
Hacía frío, vagué sin rumbo entre el bosque. Estaba completamente perdida, intenté caminar de regreso hacia donde empecé... pero no tuve suerte. Había pensado por un momento que vería a Julián. Pero qué absurdo, soy una estúpida. Él está... está... muerto. Julián nunca regresaría, nunca.
Me estremecí, había perdido mi paraguas antes de que me diera cuenta, caminé y choqué con varios estúpidos arboles que no pude ver ya que la luz de la luna no llegaba hacia donde yo estaba. Estaba casi empezando a llorar, era una completa idiota.
Caminé alrededor, escuchando ruidos de vez en cuando, pero era dificil no entrar en pánico. Me dí por vencida unas horas después de que comencé a caminar. Me senté en lo que parecía ser el tronco de un arbol, puse mis manos sobre mi rostro y me quedé ahí muy quieta. Podía escuchar las hojas de los arboles moverse y el sonido del viento golpeandolas.
De repente, escuché pasos suaves después de 15 minutos de haberme sentado, se estaban acercando.
¿Y si es un criminal? ¿Un asesino? ¿Un violador? ¿Debería empezar a correr y gritar por ayuda?
Los pasos se acercaban más cerca y yo intenté esconderme de él. De repente, la figura de aquella persona me bloqueaba el paso de la luz de la luna, estaba justo enfrente de mi. Mis latidos del corazón fueron siendo cada vez más rápido. ¿Por qué?
Me quedé ahí quieta, estaba en shock y asustada.
Entonces de repente, pude ver sus ojos... sus ojos... sus ojos, eran... no... eran aquél dulce color miel, la misma forma, en un segundo ví su rostro completo. La misma forma de la nariz, cejas, labios, y su misma altura... NO, me estoy volviendo loca. Julián está muerto... y nunca volverá.
Nunca veré su sonrisa otra vez, estiré lentamente mi brazo antes de darme cuenta de lo que estaba haciendo, me había puesto de pié y estaba deslizando mis manos por su pecho mientras me levantaba... era él. Era mi Julián.
| PDV Julián |
Estaba justo en frente de ella.
Estaba muy asustada al principio pero sus ojos solo se hicieron cada vez más grandes y brillantes mientras los segundos pasaban, se había levantado y estiró sus brazos para tocar mi pecho, se quedó mirando fijamente, no creyendo de lo que estaba viendo, estaba completamente paralizada y me di cuenta de que ella no estaba respirando.
Levantó de nuevo sus brazos y tocó mi rostro con sus suaves manos, las cuales pasaron por mis mejillas, las llevó hacia mi frente tocandola lentamente y después bajó a mis labios, sus ojos parpadearon, finalmente aceptó que era yo.
Se relajó un poco, se veía algo triste por un minuto y sus ojos se cerraron, la fuerza con la que sostenía mi rostro se debilitó y cayó inconsciente. Logré agarrarla a tiempo y suspiré... que alivio.
Oh Oriana, en verdad aún me amas.
La cargué en mis brazos, tenía que salir de ese lugar, sus latidos se estaban volviendo muy lentos, ohh espero que no le de un paro cardiaco. La llevé entre los arboles.
La quería, quería estar ahí por ella, quería ser su único hombre en el mundo, quería protegerla, quería amarla de la manera que no lo pude hacer antes.
Finalmente salí del bosque después de 20 largos minutos, llegué a su auto y tomé sus llaves mientras la acostaba en el asiento de atras. Me subí al auto y lo encendí.
De vez en cuando hechaba un vistazo para ver si ya había abierto los ojos... pero ella aún estaba inconciente.
Llegamos a su casa y sus padres no estaban, conduje hasta la cochera y estacioné el auto, colgué las llaves en donde estaban otras y saqué a Oriana del auto. La cargué y la llevé a su habitación y la recosté sobre su cama, le quité su abrigo y lo puse en su armario.
Me senté en una esquina de su habitación, en una silla, mientras dormía.
Verla dormir siempre era algo que amaba hacer, ella dormía y su respiración era tan pacífica y tranquila... quisiera poder entrar en su sueño tambien.
La miré dormir por un largo rato y entonces llegó un momento en el que no podía seguir ahí más. Me levanté y caminé hacia su ventana, cuidadosamente la abrí y miré hacia Oriana por última vez.
Me quedé congelado, sus ojos estaban abiertos mirando hacia mí, con sus labios entreabiertos.
Me quedé helado por la forma en que la luz de la luna se reflejaba en sus ojos haciendolos ver... totalmente
hermosos.
❌
Ai kermozo momemto
Voy a subir varios capítulos como para adelantar la novela, por todos estos dias que no subí, ¿Les parece bien?
06.05.16
