Y así seguían pasando los días, James y yo todos los días estábamos juntos, de vez en cuando también quedábamos con Luke y Madison y otras veces estábamos solos.
Me levante y vi que James no estaba,(se había vuelto a quedar aquí a dormir) pero si su ropa, a si que me levante y fui al baño hacer mis necesidades y cuando salí me puse la camisa que traía ayer James y baje a la cocina para verlo hacer el desayuno y en bóxer.
-Buenos días dormilona.-dijo James.
-Buenos días.
-Sientate, esto ya esta.-me sente en la mesa y a los segundos me puso un plato con tortitas en la mesa.
-Cuando desayunemos tengo ganas de ir a la playa, ¿te apuntas?-pregunto James.
-Claro, llevaba tiempo que no iba.
-Perfecto.-me guiño un ojo y empezamos a desayunar.
Estaba viendo que biquini ponerme hasta que vi un sencillo de dos piezas negro con la parte de arriba de triangulo, conjuntándolo con un vestido sencillo blanco de tirantes, en ese momento el timbre sonó sería James ya que el se había hace rato para cambiarse, cuando abrí efectivamente era el vestido con un bañador azul claro y una camiseta de tirantes blanca haciendo resaltar sus músculos.
-Preciosa como siempre.-y me robó un beso, yo me quede en el sitio helada sin saber que decir a lo que James rió.
-Tu tampoco estas nada mal.-logre decirle y nos montamos en su coche.
El día en la playa fue genial, no paraba de reír por las tonterías de el. Estuvimos bañándonos demasiado y de ver en cuando también había besos. Estábamos sentados en la arena y ya estaba anochenciendo y a mi me había entrado frio y no había traido nada, James se dio cuenta por que me dio una sudadera.
-¿Tu no tienes frió?-le pregunte a lo que el negó.
-Tranquila, estoy bien. Ven vamos ahí.-señaló un bar. Se levantó y me ayudo a levantarme y empezamos a caminar, una vez dentro me llegó el olor a cerveza y tabaco.
-Ey James, que tal, ya no se te ve por aquí.-dijo un hombre de unos cuarenta y pico de años.
-Ey, Mike, pues bien la verdad y tu que tal.
-Bien, ¿quereis algo de tomar?
-No tranquilo, estaremos abajo.-James me cogio de la mano y empezamos a bajar unas escaleras hasta llegar a por lo que se ve una sala de juegos, con billares, futbolines, dianas con dardos. James me guió hasta una diana.
-¿Sabes jugar a los dardos?
-Pues la verdad es que no.
-Ven.-me cogió de la cintura y me puso delante el y cogió tres dardos.-tienes que lanzar el dardo y tiene que quedarse clavado en la diana, susurró en mi oído.-lo hizo el una vez y le salió perfecto, luego lo hice yo, le di a la diana pero se cayó al suelo. Esta vez James cogió mi mano donde tenía otro dardo.-tiralo con todas tus fuerzas nena.-volvió a susurrar en mi oído.
-Si me sigues hablando al oído haras que me desconcentre James.-dije nerviosa.
-Eso intento nena.-me gire para el y miré fijamente sus labios, me iba acercar a besarlo pero el se alejo.
-No voy a besarte sabiendo que vamos a ir mas allá de los besos.
-¿Y si soy yo la quien quiere ir mas allá de los besos?-no sabía que eso lo había dicho yo pero en verdad quería hacerlo con el, lo quiero y estoy dispuesta a entregarme a el. El no lo dudó y se lanzó a besarme, me cogió haciendo que enrroscara las piernas alrededor de su cintura.-Pero no pienso hacerlo a la vista de todo el mundo.-James gruño y me bajo para empezar a tirar de mi hasta su coche, salió sin despedirse de su amigo y nos montamos en su coche, y en menos de media hora a estábamos en mi departamento besándonos como si no hubiese mañana.
Me volvió a coger y empezó a subir la escaleras hasta dejarme en la cama, me quito la sudadera que llevaba puesta de el, luego tiro de mi vestido hasta quedar completamente en biquini delante de el, me desabrochó la parte de arriba y empezó a lamerme los pechos poco a poco sus manos bajaron hasta la parte baja de mi biquini y quito las cuerdecitas de los lado y ahora si que estaba desnuda delante de el, no para de gemir su nombre y ahogué un grito cuando dos dedos de el entraron en mi.
-Dios nena, me encantas.-dijo besando mis labios, lo único que hice fue gemir. Cuando estaba por llegar al clímax paró y lo mire extrañada.-tranquila ahora viene lo mejor.
Empezó a desnudarse, y una vez que estuvo desnudo buscó un preservatido.
-Mierda, no tengo preservativo.-dijo mosqueado. Me acerque a el hasta quedar a su altura y lo empujé a la cama para subirme ahorcajadas encima de el.
-Tomo la píldora.-dije en su oído y luego le mordí el cuello, James me cogió de las caderas y me dio la vuelta.
-¿Eres virgen?
-No.
-Perfecto.-y con eso entro en mí de una embestida haciéndome gritar.
Al principio dolió, pero ese dolor poco a poco fue convirtiéndose en placer y no dude en gemir en el oído de James, el solo gruñía y me embestia cada vez mas fuerte.
-Oh James...es-estoy llegand-do- hasta que por fin se desplomó encima de mí, con las respiraciones aceleradas salió de mí y se tumbó a mi lado y me estrechó en sus brazos.
-Este a sido la mejor noche de mi vida.-dijo James.
-Y que lo digas.-respondí. Me dio un beso en los labios y otro en la frente y con eso caímos en los brazos de Morfeo.
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Enamorada De Un Idiota. (Editando)
RandomMudarse a Los Ángeles, el primer paso de Camille Smith, segundo paso, conocer a James Blair. Esa sensación de sentirse atraída por alguien, esa necesitad de tener a esa persona a tu lado y lo mas importante saber que esa persona tr ama. ¿que hacer s...
