Hoy seria el dia, hoy seria el dia en que huiría de aquí, me iría y lo dejaría todo atrás cueste lo que cueste.
Estaba en mi cuarto planeando todo, cuando de repente se abre la puerta y entra mi hermano, analiza todo mi cuarto hasta que me ve sentada en el piso, me ve con esos ojos llenos de desprecio, se acerca a mi a paso rápido y me toma por los hombros para acostarme en la cama yo trato de resistirme pero el es mas fuerte que yo así que me somete enseguida.
-¿Que haces?, ¡dejame!-Le ruego gritando.
-Callate y disfruta-Me dice besando mi cuello.
-Prometiste que no lo volverías a hacer-Digo sollozando.
Me ignora y sigue con su acto, desnudandome. Solo me queda pensar en cosas bonitas, que no hay muchas en realidad, pero luego recuerdo a mi bebe y una sonrisa aparecen en mi rostro cuando pienso en cómo será y en lo lindo que sería tenerlo en mis brazos.
Cuando termina sale de mi cuarto cerrando la puerta . Me cambio y le echo candado candado a la puerta.
-Me las van a pagar, los dos van a morir esta noche, seré próximamente huérfana-Digo para mi misma en un susurro.
Llega la noche, hago la cena y comemos tranquilos a excepción de una que otra ofensa hacia mi de parte de mi padre y hermano.
Subo rapido a mi habitación y espero que sean por lo menos las 12pm, se que a esa hora mi padre y hermano ya deben estar dormidos pues son como una morsa durmiendo.
Salgo de mi habitación con cuidado y bajo a la cocina, tomó unos cerillos y los dejo en la mesa, voy hacia el sótano a buscar gasolina, ya se imaginaran que es lo que pretendo, en fin tomo la gasolina, -que debo decir pesa demasiado- y voy hacia la mesa donde deje los cerillos.
Voy hacia el segundo piso con cuidado, lo que se me dificulta por la gasolina, y llegó hasta la habitación de mi padre que siempre duerme con la puerta abierta y con cuidado abro la gasolina y vierto en todo el piso de la habitación y sigo mi camino hasta la habitación de mi hermano, hago el mismo proceso pero esta vez deslizando la gasolina por debajo de la puerta ya que está cerrada, luego sigo por el pasillo hasta mi habitación y bajando las escaleras riego en ellas, llego a la cocina y vierto gasolina en toda esta, lo mismo hago con la sala y el resto de la casa.
Cuando terminó dejo abierta la puerta de la casa para salir, prendo un cerillo y lo tomo un segundo observando hasta que cae al suelo y mi espectaculo empieza. Salgo lo más rápido posible de la casa y corro una cuadra, me quedo en una esquina esperando, miro hacia la casa y ya veo como ese respectivo color naranja envuelve la casa, ya hasta puedo oír los gritos de dolor de la que considere mi familia años atrás, me doy media vuelta y caminando tranquilamente -no tan tranquilamente porque me muero de frio- voy hacia una banca que esta en un parque que jamas habia visto, pero que puedo decir no eh salido de mi casa en años y ahora que estoy afuera es como si me encontrara en otro país.
Me quedo sentada -mas bien acostada porque tengo sueño- y poco a poco me voy durmiendo. Me despierta los sonidos de las ambulancias y los carros de bomberos que pasan delante de mí.
ESTÁS LEYENDO
Mi Infierno
RandomCristina González de 17 años ha tenido que afrontar muchos cambios en su vida, desde la muerte de su madre ha tenido que aguantar maltratos y abusos por parte de su padre y hermano.Pero un dia todo cambia, el dia en que su hermano le arrebata su ino...
