V

13 3 0
                                    

Se vio un poco de sangre correr por aquel hombro, antes de que aquel, se viera borroso,para luego dejarse de ver el lugar completamente y volverse totalmente negro.

Después de unos segundos se dejaba ver solamente parte de un rostro, del cual se veía la boca,las mejillas húmedas con unos pequeños rastro los cuales se le veía pasar una que otra lágrimas. Se alcanzaba ver parte de pelo a los lados de sus mejillas, estas eran algo ondulado y rojizo. Sus labios se movían como si aquella persona estuviera hablando,pero no se escuchaba nada. Se notaba movimientos bruscos de aquella persona que parecía el rostro de una joven agitándose de vez en cuando de un lado a otro.

La imagen cambio por unos segundos, el rostro se veía un poco diferente, al igual que su pelo cambiaba a castaño. Asi, de un momento a otro, todo se volvio oscuro nuevamente y esta vez, se alcanzaba a ver a un chico rubio tirado en el piso de cemento, desangrandose con una chica encima llorando, esta tenia el pelo de color castaño. La gente que estaba por el lugar se empezaba acumular alrededor de estos y a lo lejos se alcanzaba a ver una ambulancia, la cual emitía su típico sonido, alertando los vehículos a su paso que comenzaban hacerse a un lado.

-¡Ethan!, Por favor, ¡Aguanta! ¡Ethan!, Ethaaan!-Se empezaba escuchar de repente, entre la multitud que murmuraba una que otra cosa.

-Detente...basta...esto..esto..¡No!

-¡¡Ethaaaaan!!-Seguía gritando la joven encima del muchacho, a la vez que todo el lugar cambiaba por unos segundos, para luego volver a ver aquella chica gritando.

Cada vez que el lugar parecía estar cambiando, se podía ver a una joven de pelo rojo llorando encima de una mujer de pelo negro a la vez que unos policías intentaban alejarla, mientras esta se soltaba y volvía abrazar aquella mujer.

-¡Mamá!, ¡resiste por favor mama!, ¡quedate conmigo mamá!, ¡lo prometiste!-Se le escuchaba gritando a la joven, para luego ver como ella se daba la vuelta mirando con odio a los oficiales, que al verla comenzaron a mirarla con miedo y alejarse lentamente.

El lugar volvía a cambiaba drásticamente de la puerta de un departamento al centro de una ciudad, dejándose ver a la chica de pelo castaño llorando y gritando cosas que no se le entendían. Después de un rato el lugar comenzaba oscurecerse por completo nuevamente, dejando solo escucharse los gritos de ambas chicas, demostrando su sufrimiento.

-¡Basta!, ya no quiero escuchar, ¡basta!, ¡Basta! ¿por que tengo ver esto?,ni siquiera las conozco....callense...

DreamsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora