Nuevamente vagando entre sus más profundos pensamientos sombríos, se quedó mirando a la nada mientras que aun seguía estirado en la mollida cama cual vago como de costumbre, pero esta vez había algo fuera de lo normal en sus acciones. Normalmente habría estado media hora meditando sobre sus próximos movimientos; o quizás escribiendo en su pequeño cuaderno negro lo que había descubierto e incluso se distraería escuchando las voces de sus amigos sugerirle cosas que estaban fuera de lo común. Pero no, no estaba haciendo nada de esas opciones anteriores y mucho menos la última, pues esta vez se sentía más perezoso de lo normal, como si no tuviera nada que hacer en todo el día a pesar de que fuera todo lo contrario, ya que dentro de poco tendría que reunirse con Cassiopeia y Caín en aquel edificio abandonado. Solo de pensar en ello, chasqueó la lengua irritado y pensó en que lo cancelaría, no obstante, sería un gran error hacer lo que se proponía. Suspiró exasperado y en el momento en que se había girado dando la espalda a la pared, la puerta de su habitación fue abierta abruptamente por su risueña hermana menor cuyo nombre era Arissa Larzac.
—¡Hermano, mira lo que tengo aquí! —La estruendosa voz de la muchacha retumbó en los oídos del rubio como si alguien le hubiera gritado en toda la oreja, lo cual, eso le molestó aunque no lo mostrara facialmente. Antes de que él pudiera reaccionar o hablar, la rubia se adelantó a hacerlo— ¡Mira!—En las frágiles y pequeñas manos de la menor, se encontraba un hermoso búho blanco atrapado en una gábia lo bastante grande como para que fuera cómodo para el animal. Arissa alzó la gábia orgullosa mientras que dedicaba una de las más radiantes sonrisas a su apático hermano gemelo y dijo lo siguiente—: Te lo he comprado después de que terminara mi viaje en Alaska.
—No lo necesito. —Ahora era él quien se estaba adelantando y no se sorprendió en absoluto de sus extravagantes regalos, más bien, ya estaba "acostumbrado" a ellos—. Así que vete. —Añadió con frialdad, esperando ver una pizca de decepción en aquel angelical rostro, sin embargo, al ver que no funcionaba, le dedicó una larga y profunda mirada llena de irritación o más bien de "odio". No, era algo más que odio.
—No seas así, hermano. —Hizo caso omiso a su hermano en cuanto decidió entrar en el santuario del rubio cuando dió aquel paso con seguridad—¿Aun sigues enojado conmigo?
—No siento nada si se trata de ti o de los demás. —Y era cierto lo que acababa de decir. Ya nada le importaba; amigos, familia, conocidos... ¿Por qué perder el tiempo en ellos sabiendo que dentro de unas cuantas décadas se marcharían para reunirse con los muertos?
—¡Claro que no! Sé que aun sigues enojado conmigo por aquel inciden....
—Cállate antes de que lo haga yo por ti. —No es que estuviera enojado con su hermana gemela por lo que hizo en el pasado, tampoco había una necesidad de hacerlo y mucho menos perder su tiempo pensando en cosas tan banales como aquellas.
¡Merece la muerte como esa mujer llamada Catherine!
Esta mujer es igual a la mujer que se hace llamarse "tu" madre.
Múltiples risas resonaron en su cabeza como si se trataran de ecos y Killian se sentía relajado en cuanto dejó de escuchar la molesta voz de Arissa, pidiéndole que le escuchara. Lo mejor de todo eso, fue cuando él pudo ver en sus ojos azules una pequeña desesperación de obtener a cualquier precio su perdón. Sin embargo, lo único que recibió del contrario fue un "no me interesas" interpretado por su indiferente silencio que llegó a envolverlos en una fría manta de puro aborrecimiento. No, la palabra aborrecer se quedaba corta, era algo como desear la peor muerte a tú enemigo o querer ver la derrota de tú adversario porque él pudo ver el tuyo; ese tipo de emociones que Killian anelaba poder ser interpretado con sus acciones desde mucho tiempo, estaban a punto de poder ser personificados.
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El canto de la Sirena y la lengua de Serpiente
HorrorHay solo dos tipos de manipuladores que no somos capaces de percibir de entre muchas personas que nos rodean: la Sirena y la Serpiente. ¿Quieres saber cómo identificarlos? ¿Quieres saber qué tipo de trucos utilizan? ¿Quieres saber cómo escapar de en...