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-   Quiero deshacerme de la familia Pines.- exclamó la chica viendo al demonio flotar frente ella.

-   ¿Pines eh?- él demonio giro dándole la espalda a la chica y recordando todo lo que esos niños, ahora adolescentes, y esos señores le habían hecho en el pasado.

Pasaban imágenes por todo su cuerpo, pero la chica no entendía ninguna de estas por la rapidez en el que lo hacían.

-   Si...

-   Bien– volvió a girar para mirarla de frente– Pero tienes que cumplir con mi parte de todos los tratos que has hecho.

-   Define eso Cipher.- dijo la chica confundida.

No era tan fiable confiar en un demonio y menos en alguno como el que tenía en frente.

-   Me tienes que dar un espacio de tu hogar.

Silencio, se esperaba de todo menos una paga como esa...

-   ¿Que?- preguntó desconcertada parpadeando rápidamente hacia el demonio.

-   Yo también quiero deshacerme de la familia Pines, pero necesito que no me descubran...- respondió.

-   ¿Quieres que te cuide en mi casa?– el dorito le respondió con un "si"–¡ME NIEGO! No es fiable siquiera tenerte cerca y ahora, ¿tengo que hospedarte en mi hogar? No gracias.

-   Vamos ___, es algo pequeño para pagar todo tus tratos.- le respondió con malicia.

Lo pensó. Confiar o no en el dorito parlanchín.

-   ¿Porque te quieres desacer de ellos? Necesito tu razón para...- El demonio la interrumpió.

-   ¿Aceptas o no?- preguntó ya desesperado el demonio.

Respondió insegura la chica asintiendo con la cabeza y con un "bien" saliendo de su boca.

-   ¿Trato?- extendió su mano, con llamas azules a la dirección de ella.

-   Trato- respondió y tomo su mano.

El trato se había hecho.
Puede que los Pines no sobrevivan a dos mentes demasiado maliciosas, esta vez.

-   Bien. Raromagedon esta en marcha- susurró el demonio.

-   Camina Cipher.- dijo la chica mientras tomaba sus cosas del suelo y miraba hacia el ser triangular.

-   Bien- respondió y de un simple chasquido de dedos, se había transformado en un ser humano, bien parecido.-¿Estoy genial así no crees?- dijo mirando a la chica con una sonrisa de lado.

-   No - respondió ella y solo empezó a caminar a su hogar.

Chasqueo la lengua con molestia y empezó a seguir a la chica.

–   Mentirosa- habló después de un rato– me veo fantástico– sonrió mostrando sus blancos dientes y pasando una mano por su rubio cabello.

Ahora ella chasqueo la lengua.
Sería muy atareado el tener a un demonio como él en su hogar.

"Estoy Perdido"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora