Cita interrumpida

8 1 0
                                        

Ya era poco más de medio día del domingo y yo extrañaba mi cama, a esta hora estaría leyendo o algo mejor pero aquí estaba, caminando por el parque de la mano de Frank. El clima de la cuidad siempre ha sido frió y hoy no podía ser la excepción, el cielo amenazaba con dejar caer una llovía terrible en cualquier momento, Frank llevaba una playera color negro y unos jeans del mismo color, en una mano lleva su guitarra en su estuche mientras en la otra sostiene mi mano.

-Sentémonos por allá- me dije mientras comienza a caminar un poco más rápido. Frank puede ser un poco mandón en ocasiones pero la mayor parte del tiempo es una persona agradable, le gusta estar rodeado de personas y llamar la atención. Mientras nos acomodamos en el suelo me compongo el gorro, al salir corriendo de mi casa para encontrarme con Frank a duras penas me dio tiempo de peinarme y para disimular un poco decidí ponerme un gorro.

**********************************************************************************************************************************

-¡STEPH CONTESTA EL MALDITO TELÉFONO!- escuché que a lo lejos gritaba Jessica, mi prima. Desde que tengo 4 años vivo con ella y con mi tía, mis papás murieron en un accidente de auto así que no los recuerdo en lo más mínimo. Jessica es muy contraria a mi; le gusta llamar la atención, ser el centro de todos, estar rodeada de admiradores y contrario a mi conoce a muchas personas, no nos parecemos en nada pues ella es más alta que yo y sin duda más delgada, su cabello es pelirrojo y largo mientras que el mio es castaño oscuro y corta además de estar teñido de las puntas. -¡CONTESTA EL MALDITO TELEFONO!- gruñe entrando furiosa a mi cuarto y tirándolo en mi dirección. Abrí levemente mis ojos para chequear quien me estaba llamando a las nueve de la mañana un día domingo, me incorporé rápidamente de la cama al ver cuatro llamadas perdidas de Frank y pidiendo a el universo que no estuviera enojado por no contestarle le marqué.

-Dormilona- fue lo primero que dijo al iniciar la llama -Estaba llamándote para ver si te apetece ir al parque conmigo pero creo que no va a ser posible- añade soltando una risa

-¡No! ¡Claro que voy contigo!- exclamo antes de que sea demasiado tarde mientras me levanto de la cama y empiezo a correr buscando mis cosas de baño.

-¿Te busco en hora y media? Ya sabes para que te arregles y todas esas cosas raras que las mujeres hacen antes de salir- me propone y escucho al fondo como enciende su carro.

-Claro que no, dame como mucho veinte minutos no se con quien saliste antes que se tardaba tanto pero yo no necesito tanto tiempo para eso- le respondo entrando al baño y dejando mi botella de shampoo en la encimera mientras sostengo el celular entre mi mejilla y mi hombro.

-Te doy quince minutos- dice con tono serio -Y corre porque ya estoy saliendo de casa- dicho esto ultimo corta la llamada. ¡Quince minutos!

************************************************************************************************************************************

-¿Desde cuando tocas guitarra?- pregunto para iniciar conversación una vez que ya estamos sentados en el césped, Frank se sentó a mi lado y dejó su guitarra reposar en sus piernas después de haberla sacado de su estuche. Antes de responder a mi pregunta me rodea los hombros con su brazo.

-Llevo años tocando guitarra, empecé probablemente a los doce años la verdad no se simplemente empecé y creo que me es imposible ahora dejar de tocarla- mientras me respondía pasaba delicadamente su mano por todo mi brazo -Y tu ¿Desde cuando tocas el piano?- se volvió hacia mi para verme a los ojos mientras me hablaba, con una acción que me sorprendió pego su rostro a la gorra que ocultaba mi desarreglado cabello.

Me quede quieta un momento, toco el piano pero no soy tan experta como el esta pensando. En casa de mi tía hay un piano que nadie usa y yo desde pequeña me he sentado algunas tardes a tocar. -Yo no toco el piano- le digo negando con la cabeza ligeramente-

-Claro que si, recuerdo como hace algunos años en un show de talentos te presentaste a tocar una melodía. Ahora no recuerdo el nombre pero recuerdo que me gusto mucho escucharte, deberíamos tocar alguna canción algún día- manifiesta colocando la mano que tiene desocupada en mi mejilla para hacer que lo vea a los ojos.

Casi inconscientemente me muerdo del labio inferior mientras lo veo a los ojos, su cercanía me afectaba de un modo que no puedo describir, el se inclinó un poco más hacia el frente y ante esta acción mi respiración comenzó a ser irregular. Todo el es atractivo pero algo en mi interior me dice que no me haga muchas ilusiones con el, suavemente comenzó a pasar su pulgar por mi mejilla acercándose aún más a mi hasta que nuestras narices se rozaban levemente también podía sentir su aliento chocar con mis labios, que se encontraban entre abiertos, escuché como trago antes de acortar la pequeña distancia que existía entre nosotros. Al principio solo se limitó a presionar sus labios contra los míos, pude sentir la suavidad de sus labios mientras poco a poco comenzaba a aumentar la intensidad del beso, nos movíamos en sincronía mientras el colocaba ambas manos en mis mejillas y yo le rodeaba el cuello con mis brazos atrayendo lo más hacia mi. Solo interrumpimos el beso para tomar aire y calmar nuestras respiraciones, sonrojada dirigí mi mirada a un grupo de niños que jugaban fútbol a unos metros de donde nos encontrábamos.

P.OV. Parker

Normalmente no acostumbro a salir de paseo un domingo por la mañana pero esta mañana necesitaba estar fuera de casa, respirar aire y buscar lugares para inspirarme. En mi mente no dejaban de vagar imágenes de esta chica, la forma en que su cabello caía sobre sus hombros, el color de sus ojos azules cuando me vio fijamente a los ojos, las manchas de pintura que adornaban sus manos y brazos señal de que había estado trabajado en un proyecto hasta que la obligaron a salir. Stephanie, Steph, su nombre también bailaba en mi cabeza cada vez que quería concentrarme el algo; su delicada belleza me atrae más de lo que me ha atraído alguna chica en mi vida.

Con todos estos pensamientos rondando por mi cabeza no me di cuenta que había llegado al Parque Gatesville, para ser un domingo por la mañana estaba muy transitado por familias paseando con sus niños, algunos niños practicando algún deporte, parejas de ancianos paseando de la mano o sentados en alguna banca dándoles de comer a las palomas y una que otra pareja de enamorados dándose muestras de cariño en público. Saque mi cámara y comencé a tomar fotografías de una ardilla que se paseaba por las ramas de un árbol, al ser principios de octubre las hojas de los arboles comenzaban a tornarse de diversos tonos de anaranjado y a caer por los arboles formando una alfombra por todo el parque. Cuando tengo mi cámara todo el mundo desaparece, en mi mundo solo existe el objeto a fotografiar y yo, mi concentración es tanta que no me percato que alguien se coloca detrás de mi viendo lo que yo estoy fotografiando.

-Hola- me dice la persona que esta a mi espalda haciendo que de un brinco de sorpresa, al voltear a ver me encuentro a una chica alta con el cabello largo peinado en una trenza y una enorme sonrisa. -Lo siento, no pretendía asustarte- se disculpa soltando una risita.

-¿Hola?- le respondo pero mi respuesta suena a que estoy preguntándole en lugar de decirlo. En ese momento me doy cuenta que esta chica es la misma chica que estaba con Stephanie en la pizzeria hace algunas noches, además de acordar que la he visto por los pasillos de la facultad con otro chico y Stephanie. -Hola, no... No te preocupes yo me concentro demasiado cuando estoy fotografiando- vuelvo a decirle ofreciéndole una pequeña sonrisa.

-No te preocupes, a mi amiga Steph le pasa lo mismo toooooooodo el tiempo tanto que en ocasiones es muy divertido pegarle un susto. Pero bueno solo me quería acercar porque te vi hace unas noches en la pizzeria, te quedaste hablando con mi amiga antes de que Frank llegara- me cuenta y mientras pronunciaba el nombre del chico que llego a interrumpir mi conversación rueda los ojos, esta más que claro que no le agrada que este tras su amiga.- Tu sigue en tu trabajo que yo ya me iba, nos vemos luego chico- se despide dando media vuelta y alejándose mi corriendo. Genial, por estar hablando con esta chica no me percaté de que la ardilla se fue del árbol y la perdí de vista.

Después de estar dando vueltas por todo el parque y tomando fotografías de todo lo que me parece interesante decido que es hora de tomar un descanso así que me siento en una de las bancas que dan a las canchas de fútbol del parque. Mientras colocaba mis manos en las bolsas de mi sudadera escaneo todo mi panorama en busca de algo que pueda ser interesante y es ahí cuando la veo. Estaba sentada en el césped a unos metros de la cancha, ese tal Frank la tenia rodeada por los hombros y la estaba besando, me resultaba incomodo estar viendo un momento tan intimo pero no puedo apartar la vista de ellos, una rara sensación se instalo en mi pecho haciendo que apretara mis manos. Con ella saliendo con Frank no tengo ninguna oportunidad de invitarla a salir.

Wrong about love #Wattys2016Donde viven las historias. Descúbrelo ahora