Era un día cualquiera, un día que no pensaba tener en mis recuerdos principales, un día normal de clases, o es lo que pensaba.
8 de septiembre...
Yo aquí, sentada en la silla de siempre, con las personas de siempre, hablando de temas, si adivinaron, de siempre.Mi vista no existía, solo mi cabeza dando vueltas, sin siquiera pensar, solo existiendo.
Mi estómago se empezó a comportar como yo en las reuniones familiares, como cuando no me gustaba algo, empezó a dar vueltas, mi cabeza le siguió él juego, y comencé a ponerme mal, creó que nadie lo notaba, excepto ella, que siempre estaba pendiente de mi sin que yo le preguntara ni siquiera como estaba, Kami.
Creo que comenzaba a perderme mas de lo que ya, Kami me toco él brazo.
-Hey, ¿estas bien?-
-Tanto así se ve que lo estoy disfrutando?- dije con mi voz chocando contra la mesa.
-¿Quieres que te lleve a la enfermería?- preguntó.
Me limite a contestar, creó que mi aspecto lo decía todo.
-Vamos, levantate, yo te llevare- me dijo.
-Solo espera, guardare mis cosas-
Comencé por tomas mis bolígrafos y poniéndolos en su lugar en mi basurero, al que casualmente llamaba mochila, luego tome mi feo cuadernillo, estaba mas lleno de garabatos que palabras, ya lista mi mochila la tome y colgué de mi hombro, intentando levantarme de mi lugar con mis rodillas débiles.
-Te ayudo- me dijo Kami.
-Solo dejame espacio para caminar- le pedí con mis labios morados y mi cada pálida.
Salimos del aula, con todos mis compañeros mirándonos mientras salíamos, siempre querían estar al pendiente de todo, menos de la clase.
Caminamos por un pasillo largo, que por mi estado parecía eterno, con decir que no recordaba a donde iba.
Al llegar a la enfermería, la molesta mujer que se hace pasar por enfermera me preguntó:
-¿Que te sucede?- con una cara de interés fingido que a su vez me causaba mas asco.
-Cree que lo se- conteste un poco molesta, esperando que se apiadara de mi con algún medicamento.
-Solo...llamale a tus padres-
-"Maldita sea, como no espere esa respuesta"- susurré solo para mi oído.
Y pues si, cualquier cosa, cualquiera, que te pasara, siempre te iba a dar la misma indicación, llamarle a tus padres.
Efectivamente fue lo que hice, desesperada por que llegaran por su bulto de enfermedades y desesperación. Kami me acompaño hasta la entrada para entregarme a mis padres, bueno solo a mi papá, mi mamá trabajaba hasta tarde, y mi papá era menos tiempo.
-Adiós, gracias- dije a Kami, con él animo igual a cuando te levantas en las mañanas.
-¡Mejorate!- grito ella mientras yo me alejaba de ella junto con mi padre.
Subí al auto, y él silencio comenzó a apoderarse de todo, ni siquiera me preguntó que paso, o como estaba, solo condujo hasta llegar a casa para que yo, como siempre, me tirara en mi cama.
Mi cabeza en ese momento estaba en blanco, solo sentía ese dolor en mi estomago.
Y no pensé que mas tarde, ese mismo día, me contaran un chisme que me pondría ansiosa...
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Puntos Suspensivos (Rubius&Tu)
Fiksi PenggemarNo estoy lista para esto. No. No me quiero enamorar. Pero él es tan perfecto. Igual tendrá que esforzarse. Historia para ti CRIATURITA, y cualquier otra persona que le guste él romance...