Luego de finalizado el comunicado hacia Clara. Esta joven apoya el móvil sobre el mueble a su derecha, amarra su cinturón y ata su largo cabello suelto. Ésta se retira caminando y manteniendo una postura inmutable pese a lo que acaba de informar.
***
Hay una mesa; sobre la mesa un cuchillo, verduras, cebollas. A la izquierda un horno, el cual tiene apoyado una olla.
- Creí que se trataba de una broma –CLARA narra mientras está picando cebollas en su cocina–. Percibía una broma. Pero no fue así.
Desde ese día LUCIO no regresó a su casa con CLARA. Ella no pudo comunicarse con él bajo ningún medio. Nunca supo más nada de su marido.
- Mi marido ganaba muy buen dinero –cuenta CLARA–. Teníamos una cuenta bancaria compartida. Con todo lo que LUCIO depositó puedo vivir sin preocupación económica por años.
Se hallan cebollas ya picadas sobre la mesa en la que CLARA está preparando el almuerzo. Ella sigue contando lo que sabe...
- Según el mismo LUCIO, este trabajaba en una empresa de cosméticos.
El problema es que cuando ella fue al empleo de este para averiguar qué había sucedido, averiguar porque su marido no había regresado a su hogar; los demás empleados nunca habían escuchado hablar sobre él, nadie conocía a Lucio por la empresa donde aparentemente trabajaba.
- Me sentía adolorida, sentí que algo no andaba bien, sentí como por primera vez en algo él me habría mentido –continua contando ella–. Nunca entendí nada. Preferí creer que pasó desapercibido en su empleo y que por esta razón nadie lo conocía. Decidí autocreerme lo que deseaba que hubiese ocurrido sobre esto.
Clara deseó omitir de su mente la creencia de que en algo LUCIO le haya mentido. Pero, si nadie de ese lugar trabajo con él, posiblemente no era ese su empleo.
- A los tres días, me dirigí a comisaría para realizar la denuncia sobre su desaparición –explica afligida ella–. Aún recuerdo su vestimenta, la que usaba durante el último día que lo vi. La última vez que nos despedimos, LUCIO vestía de traje y zapatos. Eso fue todo lo que conté a la policía tras informar su desaparición.
En ese lugar, se enteró que los datos de su marido no figuraban bajo ningún archivo. Esto se agrava luego de unas semanas de suceder su visita a comisaría.
- Un día me llaman para ir a reconocer un cuerpo –CLARA está echando las cebollas picadas en la olla–. Este vestía un traje negro, muy pintoso; y unos zapatos marrones, bastantes vistosos.
Se trataba de su ropa, ¡tenía la vestimenta que LUCIO usó la última vez que ella lo vió!
- La misma vestimenta que yo describí en la denuncia –cuenta en tanto una lágrima se le escapa–. Aunque no se le podía ver su cara –sigue narrando entrecortada–. Sus rasgos, su cara... Su, rostro... Este, no lo pude reconocer –ella se mantiene en silencio tras contar esto. Otra y más tarde otra lágrima vagamente se desliza en su mejilla.
Pasados unos minutos, CLARA hace un gesto con su mano ventilando el vapor de la olla con cebollas. Enseguida ésta abre las ventanas ubicadas en frente, y refregando observa por ella.
- Este... su cara, su rostro... se encontraba completamente desfigurado –termina de explicar para romper en llanto tras recordar este suceso.
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Ni Yo Lo Sé #PremiosSilver2016
Historia CortaCuenta la historia de Clara, una mujer viuda de unos 28 años que vive con la incertidumbre sobre lo ocurrido con el deceso de su marido, llevando todo a la paranoia de ésta. © Registrada en Safe Creative bajo el código Nº 1604247309071. - Proh...
