<<No puedo creer que ella me haya defendido>> Perpleja y Claramente sorprendida.
Sobre la mesita de madera en la cocina de CLARA, dos tacitas con té descansaban. LUZ quien se encuentra sentada en una silla diagonal a donde está sentada CLARA, busca en su jean algo con impaciencia...
- Hoy te iba a entregar esto. –le da una carta a CLARA.
- Esta letra es... -comenta CLARA mientras abre la carta– ¿Por qué vos tenés una carta de Lucio? Claro, ¡el me engañaba con vos! Trajiste la carta para echármelo en cara. ¿Vos pensás que yo lo maté no, por eso me traes estos recuerdos?
- Callate y leela. No saques conclusiones antes de tiempo –exige la atlética vecina.
Clara apuesta por leer la carta:
"Querida CLARA, no sé muy bien cómo escribir cartas...".
- Blablablá, blablablá... Salteá los detalles que a mí no me interesan –interrumpe LUZ-. Bah dejá que yo te explico –Luz le quita y cierra la carta-. LUCIO y yo trabajábamos juntos, el trabajo que sea que te haya dicho no era su trabajo real. Él era un sicario, aunque... él no te lo podía decir –confiesa poniendo bastante incomoda a CLARA, quien rasca el cuello mientras oye atentamente-. Trabajábamos para la misma gente, y yo además de ser su asistente era algo así como su aprendiz.
Los puños de CLARA se abren y cierran en tanto nerviosa y confundida oye. LUZ sigue contando...
- Él me entrenaba para situaciones de riesgo y me encargaba los trabajos menores -CLARA escucha mientras golpea en orden sus dedos contra la mesa-. La cosa es que, LUCIO se metió en un gran aprieto. Tuvo que desaparecer, dejar de existir. Sé que no me vas a creer esto, por eso te dejé la carta con su puño y letra.
Una de las manos rasca el cuero cabelludo de CLARA mientras la otra afloja el cuello de su camisa.
- También se de cómo te avisaron de su muerte por teléfono –exclama LUZ en tono sarcástico.
Por dentro LUZ duda si confesarle que había sido ella la de la llamada, y explicar el motivo por el cual no pudo ser más cálida, empática y sensible al darle la noticia aquel día. Omite contar ello.
- Yo le debo mucho a él. Le prometí que te cuidaría y observaría que nunca te pasara nada. Al día siguiente de esa promesa, me mudé allí enfrente –relata mientras señala la puerta que da directo a su casa enfrente. Dando a entender que por ello, se mudó allí.
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Ni Yo Lo Sé #PremiosSilver2016
Storie breviCuenta la historia de Clara, una mujer viuda de unos 28 años que vive con la incertidumbre sobre lo ocurrido con el deceso de su marido, llevando todo a la paranoia de ésta. © Registrada en Safe Creative bajo el código Nº 1604247309071. - Proh...
