Las noches pasaban una tras otras, mientras que Aurora se preguntaba el por que de su triste y odiada vida. Ella no era buena estudiante, no era muy buena en los deportes, tampoco era muy afable con la gente, si era conocida por la gente, pero no por ser la más guapa o quizás la mejor en algún deporte, si no por ser el centro de atención en cuanto burlas, risas, palizas, etc.
Como bien decía, su vida daba asco, ella tan solo quería salir de esa piojosa y mala vida, quería lo mismo que cualquiera de las chicas de su edad, un príncipe que la amase y respetase, que estuviese para lo bueno y para lo malo. Pero que se le iba a hacer, su vida era así y ella se debía de aguantar.
Las mañanas no eran divertidas, trascurría en el instituto como siempre. El instituto era de pago, sus padres pensaban que de esa forma ella cambiaría y dejaría sus aficiones, como es cantar rock o quizás los tatuajes, creían que obligándola a ir a un colegio de pijos, ella cambiaría y se adaptaría. Quería convertir a su hija en algo que ella no era, ¿y todo por qué? ¿por orgullo? ¿dignidad? ¿estatus?.
Madrid, 15 de Septiembre
La noche se hizo eterna para Aurora, no paraba de dar vueltas en la cama de un lado para otro, el día que más odiaba de todo el año estaba apunto de comenzar. Otra vez tenía que volver a ese infierno que ella lo llamaba Instituto o Escuela, ella odiaba esa escuela de niñas de papá y niños de mama. También odiaba la idea de ser enviada tan solo por no ser la hija ideal para sus padres o por el mierda trabajo de ellos, el echo de que jamás pudieran estar en su casa le ponía nerviosa y más tener que aguantar a la criada, la cual odiaba ya que sabía ciertas cosas de ella, que odiaba.
El instituto obligaba llevar uniforme, por cierto horroroso, una falda de cuadros azules y verdes, con un polito blanco con el sello del colegio, un pájaro con una flor en el pico y debajo el eslogan del instituto. En invierno te obligan a llevar un polito del color de los cuadros de la falda y los calcetines hasta la rodilla. LA falda debía ser hasta la rodilla o un poco por encima, pero la mayor parte de las niñas se la enrollaban para que se les marcase más el culo y así poder "ligar" con los niños, aunque Aurora prefería llamar a eso ZORREO.
Como dije, su estilo no pegaba con el colegio, siempre llamaba la atención, ya no solo por como vestía, si no por el trabajo y la popularidad de sus padres en la ciudad. Para ella que su padre fuera un actor de Televisión y su madre modelo, era un incordio, todos se acercaban a ella por ellos, para buscar algo y no para interesarse en ella, que es lo triste.
El colegio, bueno tampoco era para tanto, es un edificio antiguo, con la fachada típica del neoclásico, realizada con piedra y decoraciones en Mármol, en el frontón había una alegoría de la Diosa Atenea, que sobresalía del muro. A los lados de la amplia puerta de madera, decorada con pequeñas guirnaldas y decoración vegetal, había unos grandes ventanales, que dejaba entrar la luz al edificio.
Ese día, por rara vez los padres decidieron acercar a Aurora a la escuela. Aunque si por ella hubiera sido, habría ido andando, ya que no quería llamar la atención por el auto que tenía sus padres. Un Aston MArtin One-77 de color negro. El recorrido como siempre fue incómodo, sus padres tan solo le decía que si iba demasiado maquillada, que ese color de sombras no pegaba con sus ojos, que no debería de llevar los labios negros y que se quitase los guantes de rejas. Pero como siempre Aurora estaba harta de escuchar todas esas quejas y hacía lo que realmente le daba la gana.
Al bajarse del coche todos se giraron para ver ese magnifico coche y bueno, ese bicho como ella se denominaba del coche. -Buenos días, Aurora- Una chica bajita, gordita con el pelo negro se acerco a Aurora, no era muy atractiva pero tenía una increíble sonrisa que encantaba a todo el mundo. No quería a nadie más en su grupo, con ella le sobraba. Less se acerco a Aurora y tras un gran abrazo, se quedo mirando como iba vestida, comenzó a reír y dijo- Creo que como siempre vas a llamar la atención-
-Eso pretendo, Less. Llamar la atención por mi misma- Aurora le dedico la mejor de sus sonrisas, y comenzó a andar para entrar en el colegio, y ver que clase le había tocada- ¿Preparada para entrar en el infierno?
-Yo siempre- Less comenzó a reírse como nunca lo había echo, al menos la compañía de Less, le hacía a Aurora ese lugar más soportable.
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NUNCA JAMÁS.
Fantasy¿Que pasaría, si los cuentos de hadas que te han contado siempre no son realmente así?. Descubre la verdadera historia de cada uno de esos cuentos en la actualidad.