Han pasado 5 años desde que Elia y Ruben se separaron. Cada uno hizo su vida ella en Londres y el en Madrid. Pero gracias a una invitacion se volveran a ver. ¿Que pasara con nuestros protagonistas? ¿Sera que podrian volver a intentarlo o sera un dej...
-y como van las cosas-dije mirando a Rubén por la pantalla
-pues nada, es decir solo han sido 3 días desde que te fuiste, ayer salimos a beber un poco y ya-dijo alzando los hombros mientras acariciaba a Wilson- y tú, que harás además de trabajar
-no sé, tengo planeado trabajar duro para poder regresar a España, tal vez salga con Wendy y con Andy a dar la vuelta-dije mirándolo, él asintió y suspiro, mi celular comenzó a vibrar un poco sobre el escritorio, lo tomé bufé- tengo una junta, debo colgar
-vale, nos vemos luego... tal vez te llame pasado mañana, tengo pensado ir de viaje... no sé visitar otro país... tengo mucho que no viajo a ese lugar, y te llamaré cuando esté allá.
- si vas con tu madre quiero verlas, a ella y a tu hermana, tengo mucho que no las veo-dije sonriendo
-se alegrarían de verte, ambas te adoran-dijo tomando a Wilson, que maulló fuerte- y los gatos también-me mostro al gato y este volvió a maullar frente a la cámara, reí por eso y volví a bufar al oír el celular nuevamente- supongo que ahora sí te tienes que ir
-estoy pensando seriamente en renunciar, joder ya voy-dije gritándole al teléfono- hablamos luego vale-miré a Rubén y este asintió antes de despedirse y acabar la video-llamada. Tomé mi celular y miré extrañada el mensaje.
"No preguntes, solo lo sé... pero aléjate de él"
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Me sorprendí bastante... No sabía que decir, esa persona me había seguido y tomó una foto de Rubén y mía... no es que me molestara, pero no quería volver al mundo donde todos se enteraran de mi vida privada. Decidí no darle más vueltas al asunto, mejor me centraría en concluir mi trabajo y después arreglar otros asuntos.
**
Rubén POV
Tomé mi maleta y comencé a buscar a mi madre por algún sitio, pues si volví a Noruega, tenía más de año y medio sin visitar a mi madre y venir a respirar ese aire fresco. La encontré parada junto a la puerta, la saludé y caminamos hasta el auto, metimos mi pequeña maleta y conduje hasta la casa. En el camino le conté lo que había pasado, entre esas cosas que volví a ver a Elia y todo lo que hemos pasado.
Llegamos a casa y fui recibido por mi hermana, entramos y comimos un pequeño refrigerio, estaba algo cansado por el viaje y quería dormir. Conversé un rato con mi hermana, pensé en llamarle a Elia, pero decidí mejor dejarla así, tal vez mañana le llame.
Me fui a acostar pero no lograba conciliar el sueño, por algún motivo algo me lo impedía, y siempre daba con Elia en todo lo que pensaba. Mi madre siempre decía que eran presentimientos, que esa persona se comunicaba con el pensamiento y ese tipo de cosas.
Tomé mi celular, le marqué a Mangel pero no me contestó. No creía pero ese sentimiento de perder algo que te importa... así me sentía. Llamé y a la tercera me contestó, era raro, ella a esta hora ya debería de estar dormida.
-¿sí?-dijo en tono bajo
-lo siento ¿Te desperté?-dije levantándome de la cama
-estaba... dormitando... ¿Sucede algo?-dijo simplemente, tal vez cosas mías
-no solo, ya llegué a Noruega, lo decía por si luego querías hablar con mi madre y mi hermana
-si-dijo y se cortó su voz- pero sería después, es de noche aquí y bueno... quiero descansar vale
-si de acuerdo-dije, ella sorbió su nariz y suspiro- bueno... descansa
-si... Rubén- y justo cuando iba a decir algo solo escuché un pequeño "ayuda". Tal vez fue una alucinación mía, por todas las ideas que tenía en la cabeza. Dejé el teléfono aun lado de la cama y decidí tratar de dormir.
*
A la mañana siguiente desperté muy tarde, pero estaba bien, iría a pescar un rato con mi hermana y luego pasearíamos en bici y así. Bajé a desayunar, luego a asearme un poco y preparar todo para ir a pescar.
-¿Cómo vas con Elia?-dijo Isa cuando íbamos de camino
-pues no lo sé, es muy amorosa, luego totalmente fría y... es extraño, nunca entenderé a las mujeres
-no, nunca lo harás... porque cada una es diferente-dijo mientras entraba al barco, le miré mientras encendía el motor- algunas les gusta lo mismo, pero cada una es diferente de pensar... cada una es única... por eso nunca la entenderás o la podrás comparar con alguna de tus ex, Elia tiene muchas cosas en su cabeza, algunas las entiendes tú, otras solo ella lo sabe por qué lo hace... y no es porque está loca
-¿Desde cuándo te volviste consejera en el amor?-dije sonriéndole
-desde que tengo un hermano lerdo que no entiende la vida como yo-dijo riendo, le rodé los ojos y conduje un buen tramo hasta que decidimos parar a pescar. Yo pesqué 3 e Isa pescó 2, luego de eso volvimos a casa, mi celular se descargó así que opte por dejarlo mientras iba a andar en bici. Sentía algo mientras íbamos subiendo la montaña, una presión en mi pecho que no sabía a qué se debía, tal vez me había cansado. Paseamos muchísimo tiempo en bici, pero regresamos porque estaba comenzando a nevar y a Isa se le ocurrió traer vestido.
-te gane Doblas-dijo Isa efusiva al entrar a casa
-joder que no-dije mirando a mi madre, que estaba frente a nosotros con el teléfono en mano- ¿Qué pasa?
-hablo... hablo Mangel, que contestaras tu teléfono-en cuanto dijo eso corrí a por él y lo desconecte, tenía muchísimas llamadas perdidas de todos, incluso de los hermanos de Elia. Le marqué a Mangel.
-tío por qué no atiendes el teléfono, ¿Elia está contigo?
-no...-dije un tanto confundido
-joder, dice que no... ¿Cuándo hablaste con ella por última vez?
-ayer en la noche... ¿Pero qué pasa?-dije preocupado
Se escuchó un largo silencio en todos lados, mi madre y mi hermana entraron a mi habitación y me miraron preocupadas.
-Joder... tío tienen secuestrada a Elia-dijo mi amigo, todo mi cuerpo se paralizo por un momento, miré a mi madre pero mis ojos se cristalizaron. Mi cabeza comenzó a procesar todo lo que dijo Mangel, de pronto sentí mi cuerpo muy pesado, Isa se acercó a mi y me ayudó a sentar, me arrebató el teléfono y yo no me opuse. Mi mundo se vino abajo... Elia no estaba a mi lado.